Manual de instrucciones de blogscriptum

domingo, 12 de junio de 2016

El boleto: un microrelato


Colgado de la percha, al fondo del armario, con una doble botonadura y la huella de los nudos de hilo negro donde antes estuvo el botón que cerraba el cuello de piel, dormía, inerte y conmovedor, el abrigo de paño negro de  mi abuelo.

Era imposible frenar el fuerte impulso de ponérselo, como queriendo convocar allí de pie, en medio de aquel probador débilmente iluminado, a su antiguo propietario.

En un gesto intuitivo introduzco audaz la mano en su bolsillo izquierdo y, voilá!, aparece entre mis dedos un papelillo doblado en cuatro. El boleto amarilleado corresponde a un resguardo de una relojería madrileña.

Compruebo en la red que el establecimiento de solera aún existe y a primera hora del lunes acudo con el salvoconducto para recoger nosequé. Mi afán es pura curiosidad.

El hombre menudo que me atiende tras el mostrador de madera perfumada, puro mahagoni británico, acerca el boleto a sus gruesas lentes y con un gruñido de insatisfacción se pierde por su trastienda.

En la mano trae un reloj de cadena plateado que me muestra. Aún le falta un retoque, me dice sin inmutarse, en unos días ya estará terminado, vuelva Vd. el jueves.

1 comentario:

  1. Seria un gran regalo haberlo encontrado sin duda.No olvides pues volver el jueves.

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