Manual de instrucciones de blogscriptum

martes, 17 de febrero de 2015

Mientras duermes.


A veces al contemplarte pienso que nada puede evitar que la sonrisa dure eternamente. A menudo, sin que te des cuenta, mis ojos toman posesión de tu reino, me apropio de tu quietud o de tu baile, de tu mirada o de tu cerrar de párpados. En ese tiempo, en ese mundo, ese aire, esa luz, nada es menor, pues eres una sucesión de plenitudes. La luz  que emites es una nueva manera de definir la vida.

Al verte dormir creo que no tienes edad,  un breve tiempo nada más, no hay pasado, ni lastre en torno a ti, eres el tiempo que resume el tiempo. Eres el otoño, por ser mi estación de entre todas, pero realmente… eres todas las estaciones. 

En este noche lluviosa, no llamo a rumiar nada, nada me turba, sólo me enfrento al ahora, el preciso momento de ser fiel a mi mismo, como nunca, al tomar posesión de tu reino mientras descansas.

En este momento que te veo serena, no hay otras afirmaciones, no hay promesas incumplidas, pues lo eres todo, me envuelves completamente, y el resto, lo tengo  olvidado a las afueras.

Ahora pienso en mi y en ti, y cuanto más conmovido me siento, cuanto más me pierdo en todos tus momentos, más fácilmente vienes a sacarme de este mundo. Juntos no debiera haber motivo para dormir, sólo debería existir sitio para el sueño.



4 comentarios:

  1. Que suerte tiene el padre y que suerte la hija!

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  2. Disfrútala mucho ahora que es pequeña. Después, nunca sabes en quién se convertirá. Un hermoso texto. Un abrazo, Enrique

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