Manual de instrucciones de blogscriptum

jueves, 26 de febrero de 2015

En Madrid, cielo e infierno.



Mining
Only this, and nothing more.
This it is, and nothing more.
Darkness, there, and nothing more.
Merely this, and nothing more.

The raven
EDGAR ALLAN POE.


Viaje al centro de la tierra, en Madrid:

El 14 de abril del 2014 en el Fotografiska, el museo sueco de fotografía en  Estocolmo, anduve como en un sueño, abandonado a las evocaciones de las imágenes que me llegaban procedentes del aliento del fotógrafo como un soplo. Yo mismo tomé unas imágenes de aquella sala y del ambiente que se destilaba: un horizonte de paz limpio, bello y en silencio. Entre otras exposiciones me encontré con las imágenes procedentes de las profundidades de la tierra de Roger Ballen. 

Fotografía Blogscriptum

El trabajo expuesto en Estocolmo era Asylum of the Birds, del que ya hablé en su día (enlace)

Unos meses después he descendido a los infiernos nuevamente en la sala de exposiciones de la La Fábrica, donde se exponen unas pocas fotografías de esa colección, complejas visual y mentalmente. Las imágenes parecen subir desde lo más profundo de la tierra a la superficie como cristales brillando con infinitos reflejos de grises. Viajan desde la mina desde la que han sido extraídas, a través del espectro completo, entre el gris mate de la pizarra,  el brillo del sílice, el blanco translúcido de la calcita, el negro impenetrable de ónix y hasta el brillo diamantino de la pirita.


El mundo que nos ofrece Ballen nunca ha visto el cielo, procede de un embarullado magma, no conoce ningún paraíso, es una galería enterrada, tanto psicológica como visual, es durísimo, pero alguien tiene que contarlo.

Paisajes interiores incongruentes, ilógicos como pesadillas, pero puros como gemas. Es como si el fotógrafo se convirtiese en geólogo, procedente del mismo infierno en busca del sentido de la vida de esos personajes, si es que alguna vez tuvo sentido.

Las inquietantes imágenes de Roger pueden no gustarte, pero es imposible la indiferencia.




Viaje al Paraíso, en Madrid.


Estoy completo de naturaleza,
en plena tarde de áurea madurez,
alto viento en lo verde traspasado.
Rico fruto recóndito, contengo
lo grande elemental en mí (la tierra,
el fuego, el agua, el aire) el infinito.

JUAN RAMÓN JIMENEZ.


Salgo del infierno, sin solución de continuidad, para subir al paraíso, en el Centro Cultural de Conde Duque. Allí Ouka Leele, Bárbara Allende Gil de Biedma (Madrid, 29 de junio de 1957), artista, pintora, poeta, fotógrafa y yo que sé cuántas cosas más me ha trasportado a la luz.

“A donde la luz me lleve” es una hermosa mirada de Asturias. Para la artista ha tenido “la sensación de estar entrando en el paraíso, inmersa en la belleza”. A mí también me lo ha parecido.

Sus imágenes retratan las costas, los faros y las rocas, pero también las costumbres del medio rural, la vegetación y la arquitectura, siempre con el estilo característico de esta fotógrafa. “Como una recolectora de luz, salgo por la mañana solo atenta a donde la luz me lleve, sabiendo que no podré repetir lo que veo pues está construido de luz y brumas, de humedad y misterios irrepetibles”.


En definitiva, en Madrid, del infierno al cielo en apenas 20 minutos.
Hoy yo estoy más con el Fauré  en forma de Pavana que de Requiem. 



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