Manual de instrucciones de blogscriptum

martes, 25 de noviembre de 2014

Poesía por arroz. Compromiso cumplido.



Hay quien opina que la solidaridad bien entendida ha de ser anónima. En mi opinión esto no es cierto. Hoy he cambiado poesía por arroz y debo contároslo. Ha sido un día muy feliz y me gustaría proclamarlo.

En nuestros días, la mano derecha debe saber lo que hace la izquierda. Así, de este modo, la solidaridad, cuando se proclama, es acicate de conciencias, mueve iniciativas y agita voluntades. La situación actual nos insta a fomentar el espíritu de solidaridad y proclamarlo.

La contemplación de la miseria nos contraría, la mayor de las veces nos subleva. Pero no es infrecuente que todo quede en vanas quejas. La compasión, la piedad y la queja son necesarias, pero por sí solas son estériles. Es necesaria la acción. La materialización del acto solidario.

Hay otros, muchos, que ponen en cuestión la verdad sobre la dimensión y profundidad de la crisis. Os ofrezco algunos datos, en números redondos, recogidos del Banco de Alimentos:

-Durante el 2013 fueron distribuidos a 500 entidades benéficas asistenciales 13.000.000 (trece millones) de kilos de alimentos. 
-Se atendieron a 100.000 (¡cien mil!) personas.
-Se repartieron 50.000 kilos diariamente.

Sí, estos datos no son inventados, son reales. Espantósamente reales. Ahora tú puedes seguir pensando que todo es exagerado. Que no hay gente muerta de hambre por la calle. Pero quiero que sepas que, sólo en el comedor social de Alcorcón en 2013 se pasaron de dar 80 comidas diarias a 250. Todos los casos fueron evaluados por los servicios asistenciales del Ayuntamiento y certificada su condición de absoluta necesidad.





Pero hay algo que también me preocupa: nuestros hijos. Ellos se ven sometidos al bombardeo incesante de falsedad y mentira. Si a los que van por detrás nuestro les ofrecemos la falsedad o les escondemos la verdad como los cimientos necesarios para el éxito o la vida más desasosegada, querrán, en unos años, reclamar su parte de impunidad. Entonces estaremos perdidos. Los más pequeños deben saber reconocer los actos solidarios. El espíritu de generosidad debe cultivarse desde la infancia. Al fin y al cabo generosidad procede de la raíz latina genus, que a su vez deriva del verbo gignere, engendrar. En nuestros actos ellos verán el anuncio “de que la vida ha triunfado”.

Por último debo reconocer que yo he materializado un compromiso del que hice copartícipes a un centenar y medio de personas, aproximadamente.

Lo que hoy se ha donado al Banco de Alimentos fue un acto generoso de todos los que quisieron acercarse, pagando, a lo que escribo. Lo digo orgulloso al proclamar que, sin duda alguna, la poesía sirve para mucho. Y os lo comunico para concretaros que un puñado de versos pesan 770 kilos.

Y ahora, como siempre, en "lo  que queda del día": música.



4 comentarios:

  1. En estos momentos de dejadez de funciones del que tiene la obligación de velar por sus ciudadanos, no queda otro remedio que echar una mano a los que se encuentran en necesidad. Te doy las gracias por haberlo hecho tu.

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    1. Gracias a ti por haber participado con tu compra en esta aventura.

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  2. Gracias Enrique por tu coherencia, compromiso y solidaridad, y por hacer visible lo "invisible".

    Hoy tus versos, además de vida y refugio, son Camino para muchas personas. ¡Gracias!

    Satur

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    1. Gracias a ti por brindarme el contacto del banco y también y sobre todo por tu compromiso con los más desfavorecidos. Seguiremos dándole a la cabeza para nuevas ideas. Un saludo.

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