Manual de instrucciones de blogscriptum

jueves, 25 de septiembre de 2014

El rostro de las letras.


La bellísima imagen de Giovanna Tornabuoni  del maestro del Quattrocento Ghirlandaio es una de las más sugestivas y atractivas de la colección del Museo Thyssen-Bornemisza. La idealizada figura renacentista de una joven, el detalle de los objetos que aparecen tras ella en la hornacina, la joya, con un dragón a la que se añaden dos perlas y un rubí, que hace juego con el colgante del cordón de seda que adorna su pecho, el libro de oraciones y una sarta de bolas de coral, acaso un rosario: piedad e intimidad de la joven.

Junto a ellos aparece, en un cartellino, un fragmento de un epigrama de Marcial (XXXII) titulado “A un retrato de Antonio Primo” y que, junto con la fecha en números romanos, dice: «¡Ojalá pudiera el arte reproducir el carácter y el espíritu! En toda la tierra se encontraría un cuadro más hermoso».

“El daguerrotipo es un lápiz tan obediente como el pensamiento”
Jules Janin en 1839.

Cuatrocientos años después, en 1802, el inglés Thomas Wedwood hizo público un procedimiento que permitía “dibujar” sombras y siluetas sobre una superficie emulsionada con nitrato de plata, aunque no consiguió fijarlas en un soporte perdurable. 

Nació la fotografía con su condición de archivo del tiempo, de fuente de memoria, como dijo Baudelaire “para preservar del olvido los libros, las imágenes, los manuscritos que el tiempo devora, las ruinas carcomidas, las cosas maravillosas condenadas a desaparecer, los objetos valiosos degradados por el olvido que tratan de encontrar un lugar en los archivos de nuestra memoria”.

Acudió entonces el fotógrafo a recoger el texto de Marcial, expresado por Ghirlandaio, para reproducir el carácter y el espíritu.




Foto: ©blogscriptum.

Publio López Mondéjar, historiador de la fotografía y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, ha comisionado una gran exposición fotográfica, un acontecimiento cultural indispensable de disfrutar, «El rostro de las letras», que hoy se ha inaugurado en Madrid, calle Alcalá 31. Más de 250 piezas —entre fotografías, objetos y documentos—, reflejo de la evolución del retrato fotográfico español a lo largo de un siglo: desde los días del daguerrotipo y el calotipo —primeras técnicas fotográficas—, hasta el desarrollo de la prensa ilustrada y el incipiente reporterismo gráfico de comienzos del siglo XX.


Cuando he terminado de verla he recordado la obra de Ghirlandaio y su necesidad, al realizar aquel retrato, de reproducir el espíritu y el carácter de la bella Tornabuoni.

La más bella exposición fotográfica de este año.





3 comentarios:

  1. ¿Por qué Valle es manco ? La violencia que tiene esas cosillas...
    http://madridafondo.blogspot.com.es/2009/03/la-noche-en-que-valle-inclan-perdio-el.html

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    1. Como se las gastaba el periodista. ¡Menudo bastonazo!

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  2. Retratos con fuerza y magnetismo,¿por qué nos atraen las fotografías en blanco y negro?

    Satur

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