Manual de instrucciones de blogscriptum

martes, 28 de mayo de 2013

Intimo, como la memoria...



Llegará una noche de verano, alejado de la ciudad y de sus luces, que me echaré tumbado sobre un campo verde, extraño y familiar al mismo tiempo, notando bajo mi espalda la presencia de los dioses que antes anduvieron con los pies descalzos sobre esa misma hierva húmeda  que habrá de acogerme. 

Sé que podré ver un cielo nocturno cuajado de estrellas brillar violentamente, con un fulgor exagerado. Ya he estado allí antes -no sé si lo he soñado-  y sé que existe un firmamento inalcanzable a mis ojos, moviéndose inquietos, buscando el principio y el fin de ese inmenso espectáculo.

Me alejaré de cielos de borrascas y de atardeceres de seda grises; en algún lugar de este vastísimo universo, cerca de un eco de mar próximo, batiéndose, meciéndose en un hipnótico canto, como un rugido sordo que anuncia el quebranto de un mundo que parece rasgarse desde dentro, alrededor y lejos del bullir del continente, sé que existirá un para siempre para mi.

No habrá negrura ni canción apagada, sólo lentitud, un océano de fondo y una luz que en el horizonte fusione la línea del más allá del agua, distante de todo, con un firmamento recto; una línea perfecta sobre un tapiz, rota solo por alguna luz de un barco danzando.

Sé que todo será como un cuento reinventado, donde los adultos se disfracen de niños con las ropas que sobraron y que quedaron trémulas, tendidas al viento. He olvidado cuándo comenzó a llover desde este cielo ceniciento, el color oscuro que aflige el alma, pero sé que habrá una tierra, piedra sobre piedra, un lugar próximo donde huela lo intangible, donde huela el ir y venir de las olas, donde huela el muro de empedrado que construyamos juntos, a espaldas de la nieve y el viento. Donde huela a libertad y tierra húmeda.




Blogscriptum: Me he releído un par de veces y confirmo que bien podría ser este el curso del río de mi vida desembocando en un mar interior apaciguado. Será que me he dejado llevar por un extraño Andante Festivo que me sobrecoge en un melancólico adagio...será.
Pienso que estoy en la edad exacta en la que sigo haciendo cosas y aún no he sentido la necesidad de añorar nada. Por eso lo dejo aquí, íntimo y personal, como la memoria de mi futuro.

9 comentarios:

  1. Creo que estás pidiendo a gritos un tiempo de descanso, un no preocuparte por un corto periodo de tiempo de más problemas. Espero que pronto te dés ese descanso merecido pero que no sea demasiado largo por favor. Cuantos quisieramos descansar nuestra espalda en la hierba y mientras oir el ronroneo del mar, yo ahora mismo firmaba.

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    1. ¡Ups!...no, no. No estoy cansado. Va más por la definición de un "no preocuparme": De momento me queda un jaleo más en Granada.

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  2. Comparto lo que dice amr, se nota agotamiento en tu escrito, y no pega mucho contigo tanta calma durante un largo período de tiempo.
    Estamos viviendo una época de decepciones constantes y eso añadido a nuestras preocupaciones personales hacen que estemos realmente cansados y con ganas de emigrar a otro PLANETA, por desgracia, aun no es posible....
    besos.
    K

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    1. ¡Ay mae mia!. No quise decirlo anoche, y no quisiera parecer trascendente ahora, pero de verdad que estas son mis....(lo estoy diciendo muy bajito)...últimas voluntades. Pero ¡cucha! que no me pasa nada de nada ¿eh?.

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  3. No creo que se trate de cansancio, más bien del extraño placer de disfrutar mientras se concibe el boceto. Ese paraíso privado forjado de la magnitud exacta de tus sueños.
    ¡Cuánto poder intangible!
    Ah, casi olvido mencionar tres apreciaciones: Me pareció precioso e intimo, como la memoria. Yo también vuelvo a escuchar en esta época del año el canto hipnótico del mar y, nunca me dejas indiferente.
    Un abrazo.

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    1. Hola Eva, me alegra verte por aquí.
      Te contaré porqué surgió esta entrada. Hace unos días, y no he podido quitármelo de la cabeza desde entonces, tuve que tomar una decisión sobre la vida de un enfermo. No quiero que suene grandilocuente. No es algo para presumir. Esto es así a diario, me pasa con relativa frecuencia. No es un acto heroico ni mucho menos. No era una decisión a vida o muerte, no se trataba de desconectar un aparato ni de ofrecer una muerte digna y confortable a nadie.

      Se trataba de un hombre mayor que tenía que optar por un SI o un NO. No me hizo la pregunta de rigor...¿Vd. que haría con su Padre?...o...confío en la decisión que Vd tome por mí, Vd. es el que entiende. No, no, no fue así.

      El me hizo un repaso a su vida, me contó de dónde venía y qué objetivos había alcanzado y cuáles no. Me contó que había vivido sus últimos años su enfermedad conmigo, que había aprendido a escuchar mis recomendaciones y mis consejos, y que le conocía lo suficientemente bien como para decidir, alejado de las estadísticas y de la casuística, con cual de las dos decisiones (SI o NO) tenía algo más de tiempo para seguir disfrutando de algunas pequeñas cosas que, al cabo de unos días y desde entonces, aunque extraordinariamente simples, ahora me parecen de un alucinante lirismo...

      Así que llegué a casa y pensé y pensé y pensé y han pasado cuatro o cinco días. Creo que es importante ir haciendo memoria del futuro; llegará un momento de importantes decisiones y se necesita una solidísima base de cosas extraordinariamente pequeñas e importantes. Ya sabes, algún olor, algún sonido, alguna visión y una casa construida junto con otro, de espaldas al viento y a la nieve....

      Pero, por favor, esto es íntimo, no se lo cuentes a nadie.

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    2. Demasiado tarde, me temo que ya lo hemos leido unos cuantos. Casi todos los dias aprendemos cosas unas nos sirven y otras no, unas nos llegan dentro y otras no, unas nos hacen pensar y mucho y otras no. Hay veces que con la prisa no nos damos cuenta de ello y a mi me causa enfado.

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    3. Solo se me ocurre decir que el día que lo necesite quiero un médico como tú, que me escuche y que si fuese necesario, dedique 4 o 5 dias de su vida a pensar en mi. No pretendo hacerte "la pelota" (no hace falta, sabes que te aprecio) pero esa sensibilidad hacia las personas no es común en todos los médicos. En estos casos, más que nunca, me da mucha pena tenerte tan lejos.
      Besos
      K

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  4. Decisiones, decisiones, decisiones,...
    Me quedo con el vídeo "Pequeño".

    Cierto es que esas pequeñas cosas y que en la mayoría de las ocasiones pasan desapercibidas, cuando llega el momento clave resurgen de las cenizas y te dan esa paz que anhelamos día tras día, tras luchar con lo que consideramos grandes cosas, pero en el fondo son pequeñas, pero muy pequeñas.

    Cuando de verdad hay que enfrentarse a un "Si" o un "No", todo lo que no parecía estar, está y todo lo que aparentemente estaba, desaparece.

    Y de algún modo nos tumbaremos en esa hierba y sentiremos la vida que nos envuelve a la par que se nos escapa.
    Y esos olores a mar, a arroz con leche, a amor, ... nos llenarán para culminar nuestra existencia.

    Excelentes tus "últimas voluntades". Suscribo tus anhelos.

    Bss

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