Manual de instrucciones de blogscriptum

miércoles, 22 de mayo de 2013

Al final



Bajo el tibio calor de un sol empañado
en este perpetuo color de otoño
he venido a recibir al pasado
como se ofrece la playa,
cóncava y libre, al mar que le llega.

Dejando al descubierto mi quilla,
con los brazos abiertos y la piel trémula
igual que la arena entre ola y ola,
efervescente tinta de espuma
espero en vano ser, de nuevo, bendecido.

Recalo al final de este largo viaje
en un litoral lejano, sin prisa
con los párpados cansados
y un gesto indiferente, sin nada más
sin necesidad alguna, solo agotado.

Desde esta margen del océano
distante de cualquier continente
nimia de sucesos, sin lirios que la adornen
la otra orilla se adivina tierna, soleada
cuajada de promesas y más de algún quizás...

A este lado, lo tengo todo ya ganado
todos los árboles se inclinan vencidos,
desnudos, ausentes de sombras
lisos como los lomos de un libro
de una larga vida que me parece ya leída.

A mi padre, a su viaje continuo.
Mayo de 2013







El mar es pródigo en arrebatos tumultuosos, en calmas chicas, en tornados letales y en gigantes trombas marinas, pero también en presagios de bonanza, o en una invitación al nado y a la inmersión entre apacibles olas onduladas, rizadas y levantiscas, o en súbitos cambios de humor y temperamento, con el elevaciones amenazantes, o con abismales deslizamientos hacia precipicios marinos.
Al mar se asemeja la “melodía infinita” wagneriana […] Pero el mar es, sobre todo, provocación perpetua de sensualidad.
El Canto de las sirenas. Eugenio Trías.

Hoy hace doscientos años venía al mundo Richard Wagner.  Mi padre ha aparecido  en mis páginas muchas veces y con él, de la mano, Wagner. Aún le recuerdo muchas tardes de domingo dirigiendo como un loco cualquiera de sus óperas. Yo no entendía nada de sus arrebatos ni de sus lágrimas hasta que un día le acompañé al Tannhäuser  en el Real y entonces lloramos bien tranquilos juntos. 

4 comentarios:

  1. Bello poema dedicado a un padre que aunque ahora no se percate de la falta que sigue haciendo a sus hijos, debe estar profundamente orgulloso de haberles transmitido tanta sensibilidad y tanto amor que aunque pronto su trabajo está acabado.
    Como siempre te digo te honra el amor que le profesas.

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    1. Muchas gracias. Es que de verdad creo que mis padres son y han sido un extraordinario ejemplo, permanentemente.

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  2. ¿Que playas miraran sus ojos cuando los tiene perdidos y sonrie?

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    1. No sé el nombre pero me parece que andan en calma. Un tapiz de mar....creo

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