Manual de instrucciones de blogscriptum

viernes, 15 de marzo de 2013

Sin ojalá


Poesía sometida a la disciplina/reto de asumir 5 palabras: verdugo, aldea, navegar, citrino y ojalá, para la 30 edición del concurso poético: palabras prestadas. http://libropalabrasprestadas.blogspot.com.es/2013/03/palabras-prestadas-30.html?spref=fb

Se ha escrito hoy en el vuelo Madrid - Milán. 

Sin ojalá

Necesito el tiempo que va a venir,
si te tengo,
si te toco,
ya no enunciaré el mañana.

Por fin juntos,

no clamaremos nunca al ojalá
para navegar.

Sin llegar a ser

lo eras todo antes,
el tiempo verdugo,
el amor medido,
la obligada aldea común
eran prescindibles
para hacerte concreta.

Esta cetrina tristeza

de no usar más el ojalá,
pare -con dolor- un ahora
que convierte al mundo
en un error tangible.

Antes, por separado,

el ojalá lo era todo.
Cuando no seamos ojalá,
seremos nada juntos.
Yo era sin ti, mas  no seré contigo.




La recreación de viajes interiores, la construcción de sueños propios, goza de la ausencia de la pérdida. Vivir el ojalá es una manera de disfrutar de la belleza sin sufrir la decepción, el fracaso, el abandono. No está sujeta a términos ni condiciones y no exige enfrentarse a la Verdad. Soñar el mañana no obliga al aquí y ahora. Ojalá es el derecho que la concreción cercena


7 comentarios:

  1. Si, ya, pero cuando el ojalá siempre es el mismo y perdura en el tiempo y nunca llega... se acaba diluyendo y nos hacemos adultos y perdemos esa inocencia y espaciamos nuestros ojalá para evitar sentir frustración. Pero ese primer ojalá escrito en el corazón en gris cada vez mas clarito por el desgate sigue latiendo aunque solamente como un sueño, sin esperar que se cumpla.
    K

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    1. Si tienes oportunidad, escucha o mejor busca y ve algún video en Youtube del último movimiento de la Sinfonía 45 de Haydn: La Despedida. El abandono paulatino, en el adagio del quinto y último movimiento, de los músicos por secciones, hasta que permanecen sólo dos violines es un buen ejemplo de lo que dices. La dilución de la orquesta, casi imperceptible, termina por dejar una melodía de ensueño. Quiero decir que los ojalá son imprescindibles y terminan por dejar una bonita sinfonía en nuestra vida. Nunca hay que mirarlos con frustración. Díselo sino a Haydn...a el le quedó de cine!!

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  2. Ya lo has hecho y todo para tí parece facil y para mí dificil, tengo envidia, pero sana. Ojala se cumplan tus " Ojalas ".

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    1. ¡¡¡No!!!, te envío a un texto mío...


      Si. Escribir me lleva un rato. El día entero, para ser exactos. Escribir es vivir. Escribir es también morirse para luego leerte y renacer. Escribir es intentar respirar -sin asfixiarse- atado por la linea roja del mapamundi, delgada, cortante, que alguien quitó previamente al trópico de Cáncer, donde se encuentran los desiertos más calurosos del mundo, donde el Sol incide más cruelmente. Escribir es estar perdido y muerto de frío pero sobre todo de miedo en el centro de la Antártida. Escribir es estar permanentemente en equilibrio, en busca de una posición que te reconforte y que te guste. Elegante, misteriosamente abandonado a las palabras, como la manera que tenia James Dean de coger el cigarrillo con el borde de los labios, en un equilibrio inestable, casi imposible; parecía que los besase. Escribir es acertar a dejar las manos como él, distraídamente olvidadas en alguna parte de su ropa, en los bolsillos traseros de sus vaqueros perfectamente informales o en el fondo, profundo, insondable de su abrigo de solapas de cuellos hacia arriba. Escribir es salir a cazar con 28 letras la frase de tu vida y disparar a matar la palabra, sin que muera. Escribir es contemplar el cielo nocturno, el mismo que en épocas prehistóricas, ese que no ha cambiado nada; transportarse a esos años en los que el hombre miraba el cielo, con devoción y curiosidad, pero con infinita paciencia. No había prisa por el mañana. Escribir es vivir por un instante alejado del ajetreo, y buscar el milagro de la liquefacción de tu alma. Escribir es sencillo, sólo basta morir para hacerlo. Escribir me rasga y me rompe, me lame y me besa, igual me folla que me mata. He pensado un millón de veces en no hacerlo, las mismas veces que dedico a pensar de qué cosa escribiré mañana.
      Y cuánto más escribo más advierto que la palabra me cuida y abusa, me atrapa y me libera, me hace crecer y me aplasta.
      Y me gustaría que no me felicitases sino que llorases por mi o quizás que reces para que esto no me ocurra más, porque escribir, si, me lleva un buen rato. Un poco más del que acabo de robarte.

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    2. Tu nunca me robas tiempo, sabes que siempre espero tus respuestas a mis comentarios. Tal vez yo no esté dispuesta a desgarrarme como tú lo haces y por eso quizás no escribo, pero también tiene gran culpa mi enorme sentido del ridículo y mi escasa formación literaria la que me hace no lanzarme al vacio. Ni lloraré por tí ni rezaré tampoco, porque sé que el parir duele y mucho pero cuando tienes el fruto de tu parto en tus manos se olvida el sufrimiento. Besos.

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  3. Me gustan los "ojalas" que impiden que me haga humo. Pero es necesario disfrutar del Carpe Diem.

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    1. En absoluto son incompatibles o antagónicos. El desideratum es vivir un constante ojalá con el disfrute al máximo del momento presente. La fuerza arrolladora de un ojalá no es , no debiera ser un freno al "hagámoslo aquí y ahora".

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