Manual de instrucciones de blogscriptum

martes, 5 de marzo de 2013

No ha muerto la inocencia.


Tomado de un blog imprescindible http://moncollage.blogspot.com.es


Durante toda la noche estuvo la nieve cayendo sobre la chapa de metal del alféizar de mi ventana. Los copos al caer hacen el mismo ruido que los párpados cuando se cierran, discretos, indolentes.  Al otro lado del valle, frente a la casa, en la ladera opuesta de la montaña, los robles y las hayas , ahogados en una espesa niebla, comenzaron a despuntar el cielo con los primeros rayos de levante. Aquí el amanecer llega mucho más tarde que de costumbre.  Aún no se ha aprendido la manera más sencilla de entrar al valle, que no es por el este, sino por el camino sinuoso que baja desde el alto de la montaña, corriendo zigzagueante  por la ladera, como el río en primavera. Ahora en el invierno el sol se empeña en estancarse, como la nieve, que oculta la maleza bajo su manto, entre peñas y bancales.

Con un alud de pizarras desordenadas - todas las que habían caído atraídas por la humedad del suelo y el vértigo del ruido del río- los tejados empezaban a brillar dibujando, como en un encerado viejo de escuela, la lección de vida de aquel valle. Ni un sólo ruido, ni una presencia, ni una sospecha. Fuera, en la calle, la quietud era completa. De cristal para dentro, solo el temblor del visillo, movido por el aire de mi respiración,  era el único signo de vida que se podía adivinar a decenas de metros a la redonda. Entre tanto silencio y tanta sombra, sólo una columna de humo de una chimenea de piedra, en la linea del horizonte del pueblo,  hacía suponer que yo no estaba sólo en este mundo.

Un perro había comenzado a aullar tristemente en el soportal de aquella casa - los perros sólo aúllan en los pueblos de montaña cuando los lobos se acercan, cuando los merodeadores miran por entre los huecos de las piedras de los muros o cuando los vecinos velan a los muertos, en silencio, contemplando como se consumen los troncos de roble en el hogar, a la misma velocidad que los recuerdos-  ya no hay lobos, pensé; ya nadie merodea por este pueblo olvidado; hoy velaré a mi manera a los muertos, hoy azuzaré yo las brasas de la hoguera con la tea encendida de un deseo inextinguible.

Permanecí asomado al cristal de la  ventana, inmóvil, escuchando el murmullo de unas hojas secas arrastradas por el viento, el sonido de una mañana fría de marzo y  los brotes de los árboles, exhaustos, jadeantes, que se abrían paso a través de unas ramas espectrales, antes de que decidiese levantarme. Salí desnudo a la calle, sin pararme siquiera a cerrar la puerta de la casa tras de mi. Recuerdo que un viento frío golpeó mi cara, pero no mi pecho, ni mi sexo, ni mi alma. La nieve que pisaba se hundía por entre mis dedos, desaparecía bajo mis plantas, derretida, confusa y tan a prisa como mis pasos decididos. Los muros de las casas se retiraban hacia atrás y yo llevaba en torno a mis piernas un remolino de hojas secas y amarillas  que fueron saliendo a mi paso, de los huertos y los patios.

A punto estuve de caerme varias veces. Llegué al final del pueblo, lejos de las casas, lejos de los huertos y los patios, lejos de aquel perro lastimero, con mi cuerpo desgajado y encendido, al borde mismo del mediodía, con el cielo tenso, azul -inmensa su bóveda sobre mi cabeza-  el sonido del río que quería deshelarse y el último tañido de una campana que, en otros tiempos y ahora, dejaba flotando en el ambiente el aire cimbreante de un ángelus nostálgico.

Adiviné, sobre los tejados de aquel pueblo, la edad de la inocencia que quería abrirse paso a través de muertos que pretendían corromper la naturaleza entera. Advertí, por entre el humo de aquella chimenea viva, el armonioso bullicio de unas llamas jóvenes. Deseé sobre esos árboles, la primavera anticipada de unos brotes frescos, que luchaba contra un invierno que a mi se me antojaba ya desbaratado.

No hay disonancia que zahiriera ni desgarre la armonía. Yo ya no velaría a ningún muerto, no dejaría perturbar la belleza de aquel momento, entregado como estaba, a la pasión de aquella mañana de marzo. El mundo es hermoso para habitarlo, vivirlo, gozarlo o sufrirlo.




Bloscriptum: se encuentra encerrado en este sueño, que me persigue en vigilia desde hace días, la idea de que somos lo que deseamos. El Ser que somos se ilumina a través del rescoldo encendido de un compromiso pasional. Y ese compromiso con la pasión se puede asumir en un millón de formas bellas. Resulta agotador ya, el sonido de un aullido lastimero. Es necesario salirle a la vida y caminar hasta las afueras del pueblo para lanzar una mirada con perspectiva. A cierta distancia de un murmullo que lo corrompe todo puede escucharse el renacer del espíritu. La edad de la inocencia no pasó. ¡Leed, danzad, cantad!...dejad de aullar.
   

8 comentarios:

  1. Nada mejor que esta noche de lluvia para quedarme aquí, en este relato . Palabras que se convierten en una melodía imprevisible. Un sueño fascinante. Me encanta el mensaje. "La edad de la inocencia no pasó".
    Necesito con urgencia compartirlo en mi blog.
    Gracias Enrique, y sigue soñando.

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    1. Eva, es un placer y un orgullo poder decorar las paredes de tu collage. Creo que la imagen que has elegido es perfecta y te pido permiso para cogerla. Tengo que hacer una entrada para describir lo fantástico que es "pasear por tu casa"
      Un abrazo.

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  2. Yo sigo pensando que seria buena en ballet o quizás en patinaje artistico, me encanta, pero se me pasa el arroz. Ahora pienso en que seria buena cantanto jazz. Bueno nunca dejaré de soñar, de imaginarme en qué sería buena, especial, no pararé de inventar cosas. Nunca dejaré la inocencia.

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    1. ¡Correcto!: ideo captada, mensaje encriptado en este relata hallado. ¡Bien por la incondicional amr!

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  3. Vale te compro la idea de tomar perspectiva, me la creo y procuro practicarla y tambien la de ser inocentes.... pero no perpetuamente inocentes... como todo mejor en pequeñas dosis y cuando apetece o cuando surge... sino, soy de la opinion que se sufre demasiado y no se disfruta...
    por cierto echo de menos a Svijest(hombre, no la chica que te has inventado)y me gustaria saber que opina él de la inocencia

    K

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    1. BLOGSCRIPTUM: Svijest…¿Tú crees en la inocencia?
      SVIJEST: En la inocencia…¿de quién?, aquí nadie es inocente. Todos somos culpables de algo. Somos culpables de vivir y somos culpables de pensar y somos culpables de no hacerlo. Aquí existe una culpa absoluta, no existe principio ni fin sin culpa y… que quieres que te diga el día a día me demuestra que la inocencia está muy lejos de ser el común denominador de esta sociedad nuestra….que digo, de esta civilización, de la humanidad, desde el principio de los tiempos.
      BLOGSCRIPTUMM: No hombre, no me has entendido, no hablo del delito, hablo de la forma de ver la vida, desde el lado amable, desde la bondad.
      SVIJEST: Cooooño. Me voy a tomar algo fuerte, fuerte de verdad, fentolamina intravenosa o algo así para que no me duela la cabeza de oírte. Aquí tenemos a Sor Teresa, al cándido, al candoroso, al inocuo, al inofensivo, al sencillo, al simple…
      BLOGSCRIPTUM: Bueno, gracias, eso no es malo…
      SVIJEST: …Al ingenuo, al bobo, al papanatas…
      BLOGSCRIPTUM: ey, ey, ey…simplemente creo que hay un espacio para hacer de esta realidad un espacio común mejor, una convivencia más sana…con mi entrada quise decir que…
      SVIJEST: Tu entrada no la entendió ni Dios. Cada vez es más denso y difícil entre-leerte. La realidad es la que es. Punto. Y tu realidad,como la infancia, como todas las realidades, en cualquier momento se acaba.
      BLOGSCRIPTUM: Pues…nos inventamos otra.
      SVIJEST: Por ejemplo te quedas en paro y te inventas como dar de comer a tus hijos, al estilo la “Vida es Bella”, o te desahucian y te inventas tirarte por la ventana, o te diagnostican un cáncer y te inventas una forma de que no te duela el alma…eres definitivamente idiota.
      BLOGSCRIPTUM: Yo digo en la entrada… quiero decir… que hay que apartarse de este mensaje de perro aullador lastimero que nos ofrecen a diario, que hay que darse perspectiva, que cierta mirada de ilusión inocente es necesaria…vamos, que estoy hasta la pelotas de la furia iracunda irresolutiva y del lamento destructivo. Invitaba a bailar, invitaba a festejar una música o una lectura en sentido figurado.
      SVIJEST: la primera señal de que tu realidad infantil, inocente y candorosa se acaba es que estalla un silencio ensordecedor, entonces empieza el final inapelable, se cierra el paréntesis de la ilusión, la nada no abre ninguno propio. Es la vida chato, la vida…

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    2. Gracias Svijest... sin ti Blogscriptum habría desaparecido y se lo habría engullido la envidia, y la mala fe de más de uno....y tú sabes que habrías desaparecido sin él y el camino que te abre para soñar.... Yo sé que eres inocente cuando lo necesitas aunque te ayudes de pastillitas de colores, whiskys y seguramente en la más absoluta intimidad (pero no como Aznar y el catalán).
      Gracias Blogscriptum por resolver mi duda... tu también sabes que te puedes permitir el lujo de ser inocente porque Svijest te rescatará cuando lo necesites...
      Y gracias a los dos por darnos vida cerebral a los lectores.
      Besos inocentes y libidinosos para ambos... que cada uno se sirva
      K

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  4. Svijest siempre he sentido una gran admiracion por tí, porque siempre tienes los pies en el suelo, eres realista , terrenal, pero hoy no te doy la razón, no se puede estar cabreado eternamente, el estómago no te lo permitiría. En ocasiones hay que saltar y despegar los pies.

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