Manual de instrucciones de blogscriptum

miércoles, 20 de marzo de 2013

Bebiendo de esta quietud de ahora...



En el día del padre

Aquella tarde, viéndolos, presentí una maravillosa certeza. Por más tiempo que viviera, jamás podría esperar una felicidad mayor que la que sentía en aquel momento. Me esforcé en conservarla para siempre. Me fascinó la felicidad que sentía. Si la cantidad de dicha fuera limitada, si la que corresponde a cada uno estuviese fijada de antemano, en aquel preciso momento, yo estaba disfrutando de la parte que a mí me correspondería para mi vida entera.

Cuando regresé a la realidad desde aquel sueño feliz, me sorprendió una nube que me fue imposible franquear sin verter lágrimas. Donde me encontraba, sin ver nada más, sin oír nada más, sin sentir nada más: oía sólo sus risas, veía sólo su pelo, sentía sólo sus ojos. Y desde entonces, por más veces que me ocurre, siempre es así.

Aquella tarde recorrimos el camino de vuelta a casa tan despacio como me fue posible.


También hay tardes. 
Verano de 2012. Con mis hijos.

Al principio de esta tarde
todo es suave pensamiento,
un tranquilo hombre paseando
y algunos cuerpos jovenes
aún enardecidos
mezclando sus morenas pieles,
caricias y secretos
al fondo de la playa
dejando escapar de entre sus dedos
el gesto simple de la arena mojada.

Cuántas olas rotas
para llegar por fin a este silencio
bebiendo de esta quietud de ahora.
Y no hay más,
alguien que pasa por delante
en esta tarde de un día que fue luminoso
pero por fin quebrado
y que hizo arder
panizo y oro
el grano de las piedras,
un caracol marino,
nácares rotos
y lirios blancos de dunas bienvenidas.

Sólo más tarde caerá
el sol tras de esos montes
que vienen a asomarse
a nuestro acantilado
mientras tu,
y el agua entre tus manos,
las mismas que yo sostengo ahora con las mías,
ya no esperarán auroras impacientes
pues queda todo en orden,
preparado para la noche.

¿Qué más puedo pedir?
Nada me falta.




10 comentarios:

  1. Ojalá nos diéramos cuenta más amenudo de esos días en qué todo ha salido perfecto, en los que hemos estado en la gloria con nada y menos. Te deseo muchos dias de esos.

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    1. Estos días deberían ser un derecho inopinable. Creo de todas formas que son posibles, de una u otra manera son posibles. Quizás se trata también de darse cuenta de que existen: seamos sinceros, la belleza existe pero hay que estar también preparado para percibirla.

      No se trata sólo de generarla, se trata de saber reconocerla. No es la habilidad o la capacidad para ser capaz de crear un poema, dejar un instante reflejado en un click de cámara para -nada menos- siempre, no es sólo reconocer en una canción la potencia arrolladora de la sensibilidad (eso que nos hace sencillamente distintos a cualquier otra especie animal) se trata de saber ver, oír y sentir la belleza.

      Y efectivamente la gloria a veces está en nada y menos.

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  2. Momentos como este se guardan en perfumeros para , a lo largo de la vida, destapar someramente y revivir su fragancia, verdad Enrique. Me alegro en el alma de tu felicidad. Un abrazo, amigo mío. Por cierto, hoy en mi blog te homenajeo. Gracias.

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    1. Muchísimas gracias Sol. Como le decía a amr arriba son goces infinitos, pero...no son gratuitos ni nos vienen sólo por derecho, no son tampoco gratuitos. La belleza y ese perfume es necesario trabajarlo. Como a ti, el simple hecho de sentarte a recoger tus experiencias culturales (tan enormemente ricas y variadas) y escribirlas para compartirlas, para mi también sentarme a escribir se ha convertido en un ejercicio obligatorio para mi salud, para el alma. Todo esto me obliga a sentarme y reflexionar sobre lo que vivo (no lo que tengo) y me obliga a reconocer en mí la enorme fortuna con la que he sido premiado.

      Ese, y no otro, es el secreto de la felicidad. Exprimir hasta la última gota la esencia de lo bello. NO ES UNA POSE, ES UNA CONVICCIÓN MUY ESTABLECIDA YA EN MI INTERIOR.

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  3. Hay momentos, donde uno lo daría todo por detener el tiempo y convertirlos en instantes perdurables, intactos, para siempre.

    “Para aquél que sabe mirar y sentir, cada minuto de esta vida libre y vagabunda es una auténtica gloria”

    Felicidades y un abrazo.

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    1. No hay porqué desperdiciar ni un solo instante en defender la alegría...en cualquiera de sus formas.

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  4. Esos momentos son la reserva de combustible que hay que utilizar en los dias tristes...

    ¿triunfaste en Milán?
    K

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  5. Lirismo, sencillez y vida respiran tus palabras Enrique. Descubrir y vivir esos momentos en los que la infancia parece encontrarse suspendida, es un gozo y, en mi modesta opinión, pueden sorprendernos en cualquier momento, de la misma forma que uno nunca pierde la capacidad para enamorarse.

    Hoy es el Día Mundial de la Poesía, de manera que termino con un poema de Tomás Segovia, del libro Siempre todavía (poemas 2006-207)

    CITAS

    Me apresuro a acabar mi cometido
    A prepararme y a ganar la puerta
    Tengo cita allá fuera
    Con la más dulce y ruborosa luz
    De este lujoso atardecer

    Cómo no despertar cada mañana
    Cómo dejar de estar queriendo
    Si tengo tantas citas y de citas vivo
    Si está siempre esperándome una hora
    Para que yo le cumpla
    Para que yo le cumpla

    Satur

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    1. Me hiciste un fiel seguidor de Segovia...al que ahora busco por todos lados...no me refiero a sus textos, me refiero a su lirismo.

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