Manual de instrucciones de blogscriptum

jueves, 14 de febrero de 2013

De casta le viene al galgo...


El español no sólo atesora en abundancia cualquiera de los siete pecados capitales: Lujuria, Gula, Avaricia, Pereza, Ira, Envidia, Soberbia ( No pretendo hacer análisis de lo que ya han hecho otros, a saber: El español y los siete pecado capitales de Fernando Díaz Plaja, 1966, última edición de Alianza editorial, 2010, por cierto muerto hace unos pocos meses, nonagenario, en Montevideo)  sino que además es rico en varios pecados nada veniales: “Yonohesido” , "amiquemeregistren", "nomeconsta", "eslaherencia", "enmideclaracióndelarentanohaydineroenB" (¡nos ha jodido!, sería el colmo) y por último la interesante  variante aplicada al pecado venial del despiste: nosecomohapodidoaparecerunjaguarenmigaraje.

¡Pero es que es verdad! Lo que nos pasa ahora no es culpa nuestra. La culpa es de los romanos, que dejaron mala huella.

A propósito de la Historia de España de los siglos II y I a. de C, leo en una enciclopedia:

La historia de estos largos siglos de Pax Romana que siguen al final de la conquista no fue pródiga en acontecimientos destacables. Alguna que otra sublevación, algunos procesos escandalosos de funcionarios romanos acusados de corrupción administrativa, algunas confiscaciones discutibles, es todo lo que pueda reseñarse de este período.

Historia de España, página 52, Tomo XI. Enciclopedia G.E.R. Selecciones Gráficas Madrid, 1972.

Y claro, me parto de risa.

1 comentario:

  1. A mí que me registren, yo no hecho ná ! Habrá sido un romano. Por cierto! Te refieres a Berlusconi?

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