Manual de instrucciones de blogscriptum

domingo, 4 de noviembre de 2012

¡Cómo me gustaría alejarme!


¡Oh, qué cansado estoy de mi cobarde,
vieja, tan salvaje, tierra;
cómo me gustaría alejarme
hacia el norte,
en donde dicen que la gente es limpia
y noble, culta, rica, libre,
desvelada y feliz!
Pero no he deseguir nunca mi sueño
y aquí me quedaré hasta la muerte,
pues soy también muy cobarde y salvaje
y además, quiero,
con un desesperado dolor,
esta mi pobre,
sucia , triste, desgraciada patria.

Salvador Espriú refleja de esta manera el sentimiento catalán respecto de España, pero yo creo que en cierta forma y en estos momentos hay muchos que deseamos vivir, huir hacia el norte.

Leo estos días un interesante texto sobre las Ivy League, el conjunto de las mejores Universidades Americanas. Los más antiguos y más prestigiosos campus de los EEUU.
Yvy (hiedra) que recubre los muros de Harvard, Yale, Princeton, Pennsylvania, Columbia, Dartmounth, Brown y Cornell. Las siete primeras son anteriores a la propia revolución americana y ellas estructuran y articulan la vida académica e intelectual de la flor y nata  de la juventud estadounidense. Presidentes, Senadores, Jueces y por supuesto Premios Nobel han pasado como alumnos o como maestros por sus aulas.

Hace 10 años justamente, paseaba desde mi motel el Longwood Inn a través del campus de la Universidad de Harvard hasta el Hospital de niños de Boston en el que estuve al terminar la residencia . Por apenas dos meses  pude palpar ese ambiente privilegiado y sentir una enorme envidia. Todo estaba preparado para y por el conocimiento. Y el conocimiento estaba abierto a cualquiera que estuviera interesado en obtenerlo.
Sí, se que me vais a decir que es un ambiente restringido, elitista y sectario, pero yo entraba y salía de bibliotecas con mi acreditación de stundent visitor y me sentía el tío más feliz de la tierra.

El pasado viernes terminaba el plazo para la presentación de comunicaciones al Congreso Europeo de mi especialidad. He de decir con orgullo que desde hace cinco años los trabajos que desarrollo han estado presentes tanto en este foro como en el del Congreso Americano, indistintamente y sin solución de continuidad.
En el mismo puñetero instante en el que hacíamos submit para enviar los abstracts, entraba un correo nauseabundo en el que quedaban expresadas, como manchas en la taza de un wáter, las declaraciones oficiales del Presidente de la Comunidad de Madrid a través del comunicado a la Prensa sobre la reordenación de diferentes Hospitales Madrileños, su puesta en venta al mejor postor y la amenaza encubierta de recortes en personal y dotación. Desgraciadamente empiezo a escuchar por varios sitios la expresión, repetida como un mantra por los tontos del culo de correveidiles de los danzantes circumconsejeriles: “presupuestos postguérricos”. Pero ¿serán subnormales?
Leo también que el programa electoral de un partido que se presenta a las autonómicas catalanas recoge la promesa de reducir un 5% la mortalidad por cáncer si ellos ganan las elecciones. Millares de científicos por todo el mundo rompiéndose las pelotas por conseguirlo y resulta que no sabíamos que de apoyar a un partido en concreto esto se podría conseguir. ¿Pero es que no tienen vergüenza estos majaderos?

Siempre he creído que el desarrollo de mi trabajo está apoyado en tres patas: la docencia, la investigación y la asistencia.

Desde hace cuatro años imparto clases en una Universidad pública de forma gratuita y ya he dicho que hasta aquí hemos llegado.
La investigación es una traba tras otra, sacando tiempo de donde no existe y sin ningún reconocimiento especial. Y ya el prurito y el amor propio no consiguen satisfacerme tanto.
La asistencia es un pequeño refugio, aunque ya casi lo siento como una trinchera.

Así que ¿qué queréis que os diga?:
¡Cómo me gustaría alejarme hacia el norte, en donde dicen que la gente es limpia y noble, culta, rica, libre, desveleda y feliz!




4 comentarios:

  1. Creo que ellos buscan eso de nosotros conseguir que lo mandemos todo al infierno para así decir que somos una panda de profesionales que no merecemos nuestros puestos de trabajo porque no tenemos ganas de trabajar ni de investigar.De todas formas por favor no te desanimes, "eres mi medico" y amigo, no quiero que puedan con nosotros esta panda de analfabetos hijos de la gran chingada.

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  2. Enrique, te envío un abrazo solidario. Tenemos que resistir, no nos queda otra. Si no lo hacemos, todo se irá a tomar por c. En fin...

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    1. Aaaaa, no lo dudes. Yo sigo en la pelea. Sigamos los dos también en nuestro pequeño refugio atómico. Me encanta que me pongas al día en la vida cultural. Que llegues donde yo no puedo. Tengo muchos frentes abiertos y leerte me reconforta también. Un saludo.

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