Manual de instrucciones de blogscriptum

jueves, 29 de noviembre de 2012

No tengas miedo




Escribo desde el filo de este día, donde pierde cuerpo lo palpable. Escribo hacia afuera y os convoco, resto del mundo, periferia, hombres todos.
Hoy la ciudad parece con el frio una mano tosca y cerrada. El ayer reverdece sólo en la memoria y debajo de otros versos, recordamos ahora el beso que nos dimos, el abrazo como heraldo del previsible olor del adiós, siempre injusto.
Escribo sin haber llegado el alba todavía, donde encuentran las sombras argumentos y justifica la luz su retirada. Todo parece oscuro y la orfandad del alma es una puerta abierta en el rincón preciso de nuestro sufrimiento.

Era la época feliz -me dices tu al oído- orábamos despacio. Se apresuran con violencia otros labios a advertirme que es necesario olvidar, que la alegría fue un milagro que el tiempo no renueva. Parece haber mar montañosa y cielos despeñados, estallidos de luz y lengua espumosa en las olas, que revelan un universo en gresca, gesticulante, rebelado. Las cenizas parecen más amargas en esta noche encendida, cuando los labios lloran la pasión de la amargura y los ojos secos se apagaron, cansados de verter por el balcón sus aguas sucias.

Pero hoy me quiero colar en vuestra casa, vivir intensamente este momento, siempre de piel para fuera. ¡Levanta! sacrifiquemos cuanto antes toda duda. Gritemos potentes la convicción final de ser nosotros. Yo abriré paisajes por ti esta noche, a través de la bóveda del cielo. En nuestra mano sólo descansará el oleaje del tiempo que venido en calma suave, párvulo, nos lamerá como amante la vida en los tobillos. No tengas miedo, ven, mira. Cuando mires hacia atrás en este día, no verás ya una mañana de niebla. Vamos, respira. Somos muchos, somos todos.

No tengas miedo. No lo tengas.






martes, 27 de noviembre de 2012

Un plan perfecto



Me gusta acercarme a la palabra a través de una buena imagen. La imagen por si sola en ocasiones no dice nada y es necesario complicarla, mezclarla con otros conceptos, injertarle tallos de palabras e ideas para encontrar analogías secretas entre esa imagen simple o compleja, eso da lo mismo, y las palabras. 
Las asociaciones surgen afortunadamente solas y pasan de ser desapercibidas e insólitas a concretarse en afinidades que me inspiran.

De la distorsión de la realidad más aparente, proyectada en una imagen cotidiana, surge la magia que transforma la rutina en mi laboratorio de ideas.

Así nació desde el absurdo , que Blogscriptum ha utilizado una docena de veces.



Y así también ha sido hace sólo unos minutos cuando leyendo el periódico me he topado con esta imagen. Entonces he pensado en quién demonios será el tipo sentado en esa casa de campo, con una tacita de caldo caliente, que el publicista no se atreve a concretar en la fotografía y que sustituye con un monigote. Se me ha ocurrido que a lo mejor no es la mejor campaña de publicidad que se puede diseñar, porque a mi , por ejemplo, se me viene a la cabeza la imagen de más de un pelagatos sonriéndose por el planazo que diseñó para esta entidad, o bien regodeándose por el planazo que se diseñó para sí mismo o, a lo peor, descojonándose del personal que confió en "otro plan perfecto" que previamente le colaron "preferentemente".

En fin, que hay que reconocer el mérito del publicista, porque salvo que prometas en la campaña que diseñes para esta entidad una historia hecha real a la sombra de Grey o una noche con Kate Moss, me parece a mi que el plan perfecto no se lo vendes ya ni al tato.

Aquí os presento otro Plan perfecto. Atraco a las tres es la película (Nuevamente otra analogía para el absurdo), de atracos va la cosa.










lunes, 26 de noviembre de 2012

Principios frente al argumento: razones para una huelga.



Estoy preocupado por mis hijos. Esta es la mayor de las preocupaciones que uno puede sufrir. Como el amor hacia un hijo, el temor por lo que pueda sucederle es un sentimiento de una energía indescriptible.

Mañana empieza mi huelga, sin duda alguna, por ellos. No tengo otra forma de protesta.

Intentar rebatir el argumento de la sostenibilidad de un sistema para preservar su futuro es extraordinariamente difícil. Pero cuando este se convierte en el único argumento para justificar su subsistencia, poniendo en peligro los Principios sobre los que se ha de asentar ese mismo sistema, el sentimiento de temor al que me refería se hace pavoroso.

Vivimos una época de crisis económica, las ha habido antes, las habrá. Pero más terrible que esta, es la crisis de Vida: una época de desafecto, de desencanto, de confusión y promesas incumplidas, lisa y llanamente de falta de horizontes. La ausencia de trascendencia en las decisiones que se toman, pretendidamente en nuestro beneficio, son una trampa extraordinariamente peligrosa. ¿Quién podría oponerse a las medidas que pretenden hacer sostenible económicamente un sistema sanitario?. Ante la evidente falta de liquidez ¿quién no buscaría cualquier solución para garantizar su subsistencia?
La sostenibilidad como fin, como principio rector. Este es su argumento.

Nuestros padres nacieron en una España aquejada de una crisis económica, sin duda alguna, mayor que la nuestra. Estoy seguro, y así fui educado, que para ellos, frente a los argumentos como fin,  prevalecían los Valores como Principios. Principios rectores de un bien superior: El amor por sus hijos. Sus actos alcanzaban así una extraordinaria trascendencia.

Frente al único argumento de la sostenibilidad del Sistema Sanitario del Sr.Consejero, enarbolemos los Principios:

-Solidaridad: ser solidario es ser sólido, comprometido y generoso. Disfruto de una posición privilegiada. Pecaría de falsa modestia si no dijese que en gran parte se ha debido a mi esfuerzo, pero sería absolutamente injusto si no reconociese que este Sistema Sanitario favoreció mi formación, invirtió en mi desarrollo profesional y soportó y soporta hoy mis errores. Este Sistema me lo dio todo y es momento de ser solidario y defenderlo. Un sistema tal y como está concebido garantiza que yo pueda formar al que venga tras de mí. Temo que un sistema privado no lo garantice.

-Autenticidad: Este Sistema Sanitario me ha hecho ser soberano, firme, independiente y coherente con mi propia forma de ser y actuar. No he sido -nunca hasta ahora- objeto de presiones o directrices economistas y eso me ha permitido desarrollar mi trabajo con independencia intelectual. Este Sistema me permitió ser auténtico y temo que un sistema privado no lo garantice.

-Fidelidad: Este Sistema Sanitario me ha dado su confianza y la de sus pacientes para que cuide su salud y su vida. Yo, a cambio, prometí ser fiel a este reto, no sólo con mi trabajo, sino con mi compromiso de formación constante y mi proyección profesional que redunda al fin y al cabo en el que en mí confía. Esto sólo es posible en este Sistema que huye de ganancias inmediatas y tiene puesta su mirada en mi proyección para su beneficio.  Temo que un sistema privado no lo garantice.

-Bondad: Este Sistema Sanitario nació de la comprensión, del desinterés y de la benevolencia. Este Sistema Sanitario atendió sin preguntar y sin clasificar. Yo sané sin excluir y consolé sin afiliar. Temo que un sistema privado no lo garantice.

-Libertad: Este Sistema Sanitario me hizo libre, me dio un espacio ilimitado en el que tracé diferentes proyectos: docentes, asistenciales y de investigación. Este Sistema me ayudó en todo y confió sólo en que yo le devolviera profesionalmente mi desarrollo en esos proyectos. Me temo que un sistema Privado no lo garantice.

-Justicia: Este Sistema Sanitario me exigió y me enseñó a ser justo, me demandó y me mostró que cada uno tiene y se debe a los mismos derechos. Ese campo de juego igual para todos, con los mismos medios formativos y las mismas oportunidades, me hizo también saber reconocer que en el esfuerzo estaría asegurado mi éxito, este Sistema Sanitario competitivo en la formación exigió lo mejor de mí únicamente en el campo de batalla intelectual y no en el de mis posibilidades económicas. Me temo que un sistema privado no lo garantice.


Estoy preocupado por mis hijos pero voy a enseñarles que frente a los argumentos están los Principios y que este Sistema Sanitario les garantiza la Solidaridad, la Autenticidad, la Fidelidad, La Bondad, la Libertad y la Justicia.

Mañana voy a la Huelga porque voy a defender esos Principios por mis hijos, porque creo en la trascendencia frente al cortoplacismo de los argumentos y porque frente a la Sostenibilidad se alzan con mayor fuerza los Principios que me enseñaron y sobre los que yo quiero que crezcan. No deseo un sistema sostenido en lo Privado, porque no estará sustentado en lo Común.


jueves, 22 de noviembre de 2012

Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar…



Cuando el sol ya iba a morir,
volteaste la cara para no verlo,
como entonces, descalza entre almendros
oprimiste tus manos en la aurora
y cesó la eternidad de esos tres días.

Por mi espalda resbalaba ayer tu abril
y descansaba mi otoño en tu cadera
durmiendo en sábanas de hierba,
cubiertos  por entero en luna llena.

Nada puede ya perderse, pensé. Aquí está todo.
¿Cuándo volveré a sentirme así de nuevo,
llovido por tu pelo, besos iridiscentes
ardiendo en tu boca y en tu mirada?
¿Cuándo varará mi pleamar
cansada ya por fin sobre tu playa?
¿Y qué habré de hacer para que entiendas?
¿Qué palabra podría convencerte?
¿Cómo puedo evitar esta voluntad
de desearte en tu olor y tu recuerdo?
No, no digas nada.
Tumbémonos de nuevo y a cuatro manos
toquemos la más dulce melodía
de dos en dos, los labios juntos
sorbamos la última luz de este día
mientras llegan tus manos y tu boca
al último rincón de mi recuerdo.

¿Fue amarnos todo el mal que cometimos?
Dame muerte entonces
y fue así de pronto que morimos.

Canto de Eneas, por Blogscriptum

Si no puedes ver el siguiente video en tundispositivo movil te recomiendo que corras a tu ordenador y disfrutes de una música extraordinariamente bella.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Alas en los pies


Cuarenta y tres segundos para trescientos cuarenta y un metros. El tiempo que tardan en sonar las doce campanadas dobles del Trinity College es cuarenta y tres segundos. Depende de la presión atmosférica y de si ha sido dado cuerda recientemente, pero esas doce campanadas dobles resuenan durante cuarenta y tres segundos. Las once primeras ven apagado su resonar por el golpeteo de la que les sigue, pero la última extiende su vibración y su eco durante algún instante más. Al final, después de un instante, termina por silenciarse su vibración en el aire y después en los oídos de los que caminan por su claustro.
El día de la cena de celebración de matriculación es costumbre que algún estudiante intente recorrer los trescientos cuarenta y un metros del patio del Trinity College, un escenario rectangular rebosante de historia, ciencia y melancólica solemnidad. Sólo han conseguido superar el límite del tiempo marcado por las campanadas tres personas a lo largo de la Historia.

La carrera quedó inmortalizada en la película Carros de Fuego, con una apuesta imaginaria entre Harold Abrahams, campeón olímpico de 100 metros en los Juegos de París de 1924 y Lord David Burghley, campeón olímpico de 400 metros vallas en Amsterdam-1928. En realidad, estos dos atletas jamás se vieron las caras en tal escenario, aunque parece probado que en 1927, Burghley completó el recorrido en 43 segundos, justamente el lapso en el que suenan las campanas.

En octubre de 1988, Sebastian Coe y Steve Cram -dos de las vacas sagradas del mediofondo británico- participaron en un duelo romántico para recaudar fondos benéficos con destino a una escuela infantil. La idea fue competir de una forma muy especial: no en una pista, ni en cross, ni en asfalto. Ser trataba de recorrer el perímetro del patio del Trinity College, en Cambridge, un   circuito rectangular lleno de baldosines y empedrado, en la fase ya crepuscular de su carrera deportiva y antes de que sonaran las doce campanadas del reloj de la torre. La Great Court Run.

Así se hizo. 29 de octubre de 1988. Lucía un sol espléndido. La BCC ofreció una retransmisión televisiva con señal en directo. La salida la daría el Príncipe Eduardo.
Los atletas se vistieron para la ocasión con la ropa de la época, años veinte. Se trataba de atletismo en estado puro: sin química, sin dólares, sin patrocinadores, sin fotofinish, sin enormes pantallas y cronómetros de grandes números rojo-iluminados. Se trataba simplemente de echar una carrera.

Sonó la primera campanada y esa fue la mítica señal de salida. Aquellos hombres parecían tener alas en los pies y una enorme esperanza en sus corazones. Doblaron las cuatro esquinas, realizando un enorme sprint a la salida de cada una. No había espacio para los adelantamientos. La imagen de los dos invitaba a correr descalzo por la Playa de Sant Andrews, como al inicio de la película, sentir la brisa salada en la cara y las plantas de los pies sobre la arena. Ganó Coe, uno de los atletas más elegantes de todos los tiempos. Su zancada larga, ágil, fácil, acompasada, era un auténtico regalo para la vista. Cruzó la meta cuando ya había sonado la última de las campanadas. En buena lid el reto no había sido superado. Sin embargo el escenario, los atletas, la vestimenta y el fin mismo por el que se corría, empujó a todos los asistentes a desear prolongar en sus oídos (y en su mente), aunque sólo fuera por un instante, aquella postrera campanada.

Blogscriptum:
Se buscan atletas con alas en los pies y esperanza en sus corazones. La carrera será sobre un pavimento empedrado irregular y resbaladizo. Les empujaremos a lo largo de cuatro sprints detrás de cada esquina y celebraremos con ellos haber alcanzado la gloria.
No importa que haya sonado ya la última campanada, pues desearemos prolongar, aunque sólo sea en nuestra mente, el postrero sonido de su vibración.
Atletismo en estado puro. SIN MENTIRAS.

-SVIJEST ¿Buscas líderes?
-BLOGSCRIPTUM: Exacto.
-SVIJEST: mmmmmmm.....Me apunto.