Manual de instrucciones de blogscriptum

domingo, 28 de octubre de 2012

¿Qué es escribir?



Me has felicitado por tener tiempo y ganas de escribir todos los días algo. ¡Te llevará un buen rato!, me has dicho.

Si. Escribir me lleva un rato.  El día entero, para ser exactos. Escribir es vivir. Escribir es también morirse para luego leerte y renacer. Escribir es intentar respirar -sin asfixiarse- atado por la linea roja del mapamundi, delgada, cortante, que alguien quitó previamente  al trópico de Cáncer, donde se encuentran los desiertos más calurosos del mundo, donde el Sol incide más cruelmente. Escribir es estar perdido y muerto de frío pero sobre todo de miedo en el centro de la  Antártida. Escribir es estar permanentemente en equilibrio, en busca de una posición que te reconforte y que te guste. Elegante, misteriosamente abandonado a las palabras, como la manera que tenia James Dean de coger el cigarrillo con el borde de los labios, en un equilibrio inestable, casi imposible; parecía que los besase. Escribir es acertar a dejar  las manos como él,  distraídamente olvidadas en alguna parte de su ropa, en los bolsillos traseros de sus vaqueros perfectamente informales o en el fondo, profundo, insondable de su abrigo de solapas de cuellos hacia arriba. Escribir es salir a cazar con 28 letras la frase de tu vida y disparar a matar  la palabra, sin que muera. Escribir es contemplar el cielo nocturno, el mismo que en épocas prehistóricas, ese que no ha cambiado nada; transportarse  a esos años en los que el hombre miraba el cielo, con devoción y curiosidad, pero con infinita paciencia. No había prisa por el mañana. Escribir es vivir por un instante alejado del ajetreo, y buscar el milagro de la liquefacción de tu alma.  Escribir es sencillo, sólo basta morir para hacerlo. Escribir me rasga y me rompe, me lame y me besa, igual me folla que me mata.  He pensado un millón de veces en no hacerlo, las mismas veces que dedico a pensar de qué cosa escribiré mañana.
Y cuánto más escribo más advierto que la palabra me cuida  y abusa, me atrapa y me libera, me hace crecer y me aplasta.
Y me gustaría que no me felicitases sino que llorases por mi o quizás que reces para que esto no me ocurra más, porque escribir, si,  me lleva un buen rato. Un poco más del que acabo de robarte.

Sentarme sin embargo a escuchar es...dejarlo todo en automático, y expongo mi cuerpo a que otros me devoren. 


4 comentarios:

  1. Los que escribimos, lo hacemos hasta cuando no escribimos...tenemos los poemas, relatos, novelas...tenemos toda nuestra creación latente en algún lugar recóndito, pero latente y latiendo con un corazón lleno de ansias de expresión en busca de un camino certero para encontrar la salida...y nacer y renacer

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    1. Amen Lola. Así es o así lo vivo. Gracias por leerme. Compartir esto con los demás es lo más difícil de entender. Quizás sea esta forma, la de la interpelación directa con el que escribe, la parte más enriquecedora de esta nueva forma de expresión que es el blog.
      Un saludo.

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  2. Lo que admiro es la disciplina que mantienes, siempre tienes algo que decirnos y lo haces. En tí no hay pereza, realmente sé que vives tu vida a tope, yo no podría.

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    1. Eso intento. AGOTADOOOOORRR!!!. Jajajajaja. Ya descansaré cuando la diñe.

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