Manual de instrucciones de blogscriptum

viernes, 14 de septiembre de 2012

Recuerdo Cienfuegos arder. Capítulo 4


La Fiesta

La primera noche  de la vida de Azurina transcurrió en el hervidero de hormigas en que se había transformado la cantina de la Negra Luisa. Dentro se movían los asiduos al local con un vuelo loco, de un lado a otro, como pájaros encerrados, pero pájaros bebidos y extasiados. Su brazos, como plumas, al moverse con el ritmo frenético de los sonidos africanos, cortaban el humo denso que empezaba a cuajar el aire de aquel espacio cerrado, creando círculos de una geometría perfecta. La puerta, amachambrada  a cal y canto para los curiosos de fuera, estaba abierta, de par en par, a la locura frenética de los de adentro. El ron de Luisa parecía más excitante que nunca. El alocado grupo, la selecta reunión, vibraba entusiasmada en un frenesí cada vez más carnal, sudoroso y almizclero. La Reina Luisa, entronizada en lo alto de la barra, dirigía el exorcismo de ritmo y amor, humo y vida, con una poderosa macana que conservaba de su padre. Las manos calientes se escondían por debajo de las faldas y los bailes vaporosos de los labios de las negras se perdían húmedos por los cuellos de los marinos hipnotizados. La comunión de chinos, congoleños, indianos y españoles, de negros y mulatos de viejos y de jóvenes era mística y primitiva. Al fondo del salón la mesa más ancha ofrecía al Padre Güell el espacio suficiente para dormir su particular Gólgota y lejos de apartar de allí su cáliz se aferraba a él como naufrago a su rama. La puerta de la trastienda del local, el sacta santorum de aquel ron, dejaba paso a la luz amarilla de dos lámparas y a los gritos de placer de una pareja joven y de piel oscura, enardecida, quizás tumbada, quizás asida a la columna de la que colgaban ofrendas para Huión, mientras se entregaban bramantes acometidas el uno al otro, como el mar contra el acantilado, una y otra vez, incansables, espumosos los dos cuerpos desnudos.
Y en la esquina más tranquila el Señor Hamao se movía con la parsimonia de haber nacido antes de todo y llevar la historia de la isla entera bajo sus pies, siempre descalzos, y en su mirada esa noche, más infinita que nunca, el secreto de la vida.
En la esquina del otro lado, lúcidamente borracho, el Señor Cullings movía su poderosa cabeza de pelo blanco al ritmo de los tambores y las güiras y al moverla hacía brillar su anillo plateado, llenando la estancia de chispazos argénteos, deslumbrantes, que resultaban pirotecnia de aquella fiesta de vida nueva.
Y en lo alto de aquella barra, escondida y protegida en el catauro en el que había viajado desde la Laguna de Guanaroca,  dormida, ajena a todo, o quizás asimilándolo todo, estaba la mulata Azurina.
El viejo Hamao se acercó lentamente hasta la barra llevando a cada paso el ritmo del son monótono y cogiendo a la niña, como si lo hubiese hecho durante miles de años, la dejó tumbada sobre el caparazón de una tortuga gigante, la vieja Guanayoa como él la conocía. Hamao cuando bebía sus tragos dulces levantaba siempre su vaso y sus ojos hacia aquel caparazón, que Cullings le había descolgado ahora de la pared junto a la puerta. Se hizo un silencio estruendoso, porque los jadeos, los gritos y las risas se tuvieron que contener en las gargantas y retumbaban dentro de ellas con un eco bronco y excitado. Entonces Hamao recitó unas frases en una legua desconocida para todos. Hay quien decía que era inventada, pero algunos sabían que era arawak de los siboneyes que habitaron la isla antes de llegar los primeros españoles. Presentó a la niña a Huión el Dios Sol y a Ocón la Tierra. Y después de exhalar sobre ella el humo de una eterna bocanada de su cigarro, perpetuamente medio apagado de su boca, besó durante un minuto eterno la frente de la niña mientras repetía monocorde un canto que terminaba siempre en la palabra Aycayia.
La negra Luisa rompió a cantar, la fiesta se dio por reanudada.




10 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Me encanta que me sigas...quedan pocos. No me importa. Se que es bueno. Estoy emocionado y convencido de lo que escribo. Necesito tu aliento. Lo entiendo. es difícil seguir así una historia. de todos modos parece que gustan más las cosas cortas y más digeribles...quizás. No importa. A por ello.

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  2. Llegamos a septiembre exhaustos de exprimir las horas del día de robarle tiempo a la noche. Pocas horas de lectura tras la vuelta al trabajo y aún menos actividad en el ordenador. Perdónanos por ser mortales y sucumbir a la pereza.
    Volvemos ahora a la rutina y nos reincorporamos a tus relatos. No te desanimes, por favor, la historia promete y me ha enamorado la negra Luisa. Ahora quiero ver cómo crece Azurina.
    Tú sigue que yo también te sigo.

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  3. Es un placer contar con tus ojos detrás de la pantalla. Al otro lado. No eres del todo real, no eres del todo imaginario. Tu anonimato es reconfortante. Saber que estás ahí. Saber que te puede gustar lo que escribo. No, no quiero que me pidas perdón por nada. Al contrario gracias por leerme.

    Tiempo, para esta empresa, como tú, sólo me falta tiempo.

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  4. Enrique, ¡qué descubrimiento, tu blog! Aquí me tendrás, siguiendo tus historias. Me gustaría recomendar tu blog en el mío, quizá reproduciendo uno de tus textos y ofreciendo el enlace, si me lo permites. Tampoco sé como apuntarme como seguidora. Me guías?. Un abrazo muy fuerte

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    1. Querida Sol. Encontré en este mundo una nueva terapia para mí. Es el tiempo que me dedico a mi mismo. Sólo tengo un año de vida virtual y me resulta enormemente gratificante sentarme a escribir. No tengo ninguna otra explicación del porqué lo hago. Por eso creo que este espacio es de "servicio público" y de libre uso. Copia y pega lo que tu quieras, usa las ideas que te parezcan interesantes para tus textos. En mi profesión se abusa enormemente de las referencias bibliográficas. Es un puro acto de vanidad. Todo está inventado desde hace años, siglos, antes de que llegaramos nosotros, y a otros se les ocurrirá lo mismo sin habernos leído. Tienes todos mis permisos. No era necesario pedirlo. Como verás no tengo registro de seguidores. Sólo vinculo mis entradas a FB. ¡Algún día quizás me atreva a solicitar a alguien que me siga! Por el momento me reconforta saber que hay gente que, de vez en cuando, me lee. Tu blog es un manantial de inspiración, conocimiento y gusto. ¡Chas!, te atrapé. Encantado. Un saludo

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    2. Eso es generosidad. Miles de gracias. Te llevo a mi blog. Un abrazo muy fuerte, Enrique

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  5. Hay cosas que se leen en cualquier momento y otras que merecen buscar un momento adecuado para saborearlas. Hasta ahora no ha sido el momento.

    Muchos entran, algunos leen...pocos comentan. Pero eso no importa...no siempre se tienen cosas que decir. :))

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    1. Sólo escribí ese primer comentario a amr por miedo y vanidad.
      Es cierto y tu lo sabes bien. Deseas que te lean porque te desnudas, y desnudarse en público es de valientes pero hacerlo en soledad es ridículo. Empiezo a considerar que incluso el onanismo es ridículo (jajajaja) Tuve la sensación de hacer el ridículo por unos instantes pero he pensado mucho estos dos días y sé porqué escribo y sé que este es el camino. ESCRIBO POR MI.

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  6. Pues sigue tu camino y disfruta de él.
    Se escribe porque fluye. Hecho de menos ese fluir.Estoy en época de sequía. Nada se debe forzar, ni el hacerlo ni el dejarlo de hacer.
    Es cabecera de mi blog y es tuyo, ya sabes...."Escribe lo que sientas y no sientas por lo que escribas" :))

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