Manual de instrucciones de blogscriptum

jueves, 9 de agosto de 2012

Seguiremos luchando


Solo, en la sombra de su sombra,
noche encendida donde reina la paz,
surge entonces el brazo de Dios
que mueve los pinos,
es el tiempo feliz.
Regresarán los emisarios
de la hora crepuscular
que invita al desamparo,
a recordarnos que el día venidero es cosa nuestra
soplando en nuestros ojos
su viento sucio y polvoriento
que ansía nuestras lágrimas,
para vivir fatalmente embarazados
de dudas y desgarros
en el páramo en que penamos cada día.
Pero sé que valió la pena el esfuerzo,
tendidos cara arriba a la esperanza
renegando los susurros,
abdicando de temores
combatiendo ferozmente,
pues sé que hicimos bastante
sin querer partir
sin fugarse a ningún sitio.

El viernes deberías llamarme para contarme lo que queda de la guardia, no te esperaré.
Descansa en Paz, Juan.






4 comentarios:

  1. bonito epitafio para un amigo. Te honra. Un abrazo.

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  2. Precioso.
    No dejo de pensar en él, en lo importante que ha sido en mi vida y en la de los míos.
    No era mi familia, ni tan siquiera un amigo... o tal vez si.
    Desde luego, era alguien en quien confié profundamente y esté donde esté me sumo a que descanse en paz y tranquilo.
    Gracias Enrique por tan bello epitafio.
    Juan, espero volver a verte.

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    Respuestas
    1. Qué responsabilidad tan inmensa ver plasmado y por escrito que alguién confía su salud, su vida en definitiva, en alguién. Qué enorme reto y que alto honor. Estoy seguro que lo cubrió con creces. Me alegro de que lo conocieras. Recibe un enorme abrazo.

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