Manual de instrucciones de blogscriptum

lunes, 30 de julio de 2012

Unas nubes y un poema




Ya existían esas nubes

quietas hoy sobre nosotros
desde el origen de todo,
antes incluso que aquel instante
de promesas olvidadas
bastante más acá del para siempre.

Lo que somos 
Lo que fuimos

Las manos que sellaron
ese instante, fracasaron.
Pálidas, pequeñas, tibias
no conocen ahora la memoria;
quizás percibía yo en ellas
un tenue olor a hierbabuena

Lo que hacemos
Lo que hicimos 


Hace un año, por estas fechas, descubrí que las nubes en Nuevo Méjico (EEUU), parecen pender del cielo, expuestas así, premeditadamente hermosas y densas, dispuestas para ser soñadas.
También descubría a Matthew Andrae, en las calles de Santa Fe, con sólo su voz y una guitarra, sencillas y premeditadamente hermosas también.

Recupero ahora un texto que guardaba y una música que descubrí.




sábado, 28 de julio de 2012

Rio Abajo



Éramos al principio
naciente manantial de caricias,
cuerpos párvulos
que al roce se estremecen,
con la vitalidad del alma joven.

Fuimos después confluyendo
abrazados en arroyos
de humedad y recovecos,
pasión de cuerpo adulto
en sombra de alamedas.

Terminamos derretidos
en deltas lánguidos,
gemidos apagados
de madurez serena
flotando en océanos templados.

Nacíamos para morir juntos
en el mar de los instintos.



Blogscriptum: La ontogenia de un encuentro resume la filogenia de una relación.



jueves, 26 de julio de 2012

Y tu...¿Te arrepientes?


Una opinión






Una noticia:
Ha comenzado el festival anual de Bayreuth, que es, grosso modo, un atracón wagneriano. Como todos los años está envuelto en polémica por los vínculos que tuvo el festival con los dirigentes del Tercer Reich y al que asistía Adolf Hitler. La polémica este año se ha producido por que el  barítono ruso Evgueni Nikitin, de 38 años, ha tenido que  renunciar al papel principal de “El buque Fantasma” a causa de sus tatuajes de connotaciones nazis.
Niktin  posee unos vestigios de su juventud como miembro de una banda de heavy metal:  una cruz esvástica , sobre la cual en un intento de camuflar, se tatuó otro motivo.
La revelación ha causado tal polémica que el cantante tuvo que renunciar a su actuación. "He decidido renunciar a mi papel en el Festival (...) "No era consciente del alcance de las irritaciones y heridas que pueden engendrar estos signos y símbolos, en particular en Bayreuth", declaró. Nikitin explicó que se tatuó en su juventud, en Rusia, y que eligió los motivos por razones espirituales y no políticas, relacionadas con mitos nórdicos y catálogos de tatuajes. "Los símbolos no tienen para mí ningún significado político. Solo tienen un significado sentimental. Nunca he pertenecido a ningún partido político, ni ayer, ni hoy", añadió.
La otra principal institución musical de Baviera, la Ópera de Múnich, entró en la polémica para defender a Nikitin y acusar a la familia Wagner que dirige Bayreuth de una reacción exagerada destinada a lavar simpatías pasadas hacia el régimen de Adolf Hitler. Según su director, "resulta particularmente hipócrita que la tontería de un cantante de rock de 16 años, que desde entonces lo ha lamentado y ha intentado reparar el error, sea castigado, precisamente por la familia Wagner".
Una curiosidad:
La historia se repite.
Cuando Napoleón olvidó su pasado Revolucionario y republicano y se empezó a inclinar más por el atractivo del imperialismo, fue nombrando a Generales de su confianza (y familiares en el caso de España) como nuevos regentes de las diferentes Casas europeas. En concreto al general Jean Baptiste Jules Bernadotte le nombró Rey de Suecia, pasando a la historia como Carlos XIV, cuya dinastía sigue reinando en la actualidad. (Lástima de Pepe Botella para España, que oportunidad perdida). Pues bien, estando enfermo el bueno de Carlos XIV de Suecia sus médicos le recomendaron realizar sangrías sobre el brazo, tratamiento que el Rey rechazó de plano. Fue perseguido por todo el equipo médico durante días para realizar la referida sangría en el brazo. Cuando el Rey vio a la muerte de cerca accedió a descubrirse el brazo para la sangría, entonces se descubrió el pastel: Mort aux Rois, eso rezaba el tatuaje.
Una reflexión: 

Con el permiso de Blogscriptum.

Pedro Laín afirma: “quién por una razón o por otra no se revisa a sí mismo, no se somete a juicio de recuerdo de sí mismo, no pierde desde luego su libertad, pero no puede ejercitarla con soltura. Poco o mucho, algo hay en el pasado de cualquier hombre, incluidos los más rectos y monolíticos, que exige un ajuste de cuentas consigo mismo”: Sólo la comodidad o la cobardía nos alejan de este juicio.

Someted a una evaluación cualquiera de vuestros recuerdos y podrá ser clasificado en alguno de estos cuatro grupos: lo que nos importó porque nos perfeccionó (más si costó aquel envite). Lo que nos dio placer, lo que nos hirió y de lo que nos arrepentimos….
Y no hay más tipos de recuerdos, y los demás los olvidamos. ¿Y si nuestro presente no es fruto de lo que hicimos si no todo lo contrario? Forjamos nuestro pasado hasta amoldarlo a estos cuatro preceptos.

Yo no puedo modificar lo que fue, pero cincelo mi pasado para explicar cómo quisiera haber sido hoy.

Hirokazu Koreeda, en una profunda exploración del sentido de la vida y el valor de los recuerdos, juega con la idea del eterno retorno en After Life (1998). La situación es la siguiente: la gente que acaba de morir tiene la opción de elegir aquel recuerdo que deseen y a partir de ese momento se convertirá en la única experiencia para toda la eternidad. Se repetirá eternamente. ¿Qué representa más mi vida?, ¿Cuál es mi recuerdo…para siempre?: ¿intenso? ¿Feliz? ¿Dramático?¿Hilarante?


SVIJEST: ¡Ay, ay, ay!, que ya te estas recitando… ¿técnica de Salami?
BLOGSCRIPTUM: ¿Salami?
SVIJEST: Si, Salami…un temita se corta, se corta y se corta en finas lonchas…hasta parecer inagotable.
BLOGSCRIPTUM: No todos los días tiene uno una reflexión que mueva los pilares de la cultura.
SVIJEST: Mi querido amigo, tu no haces vibrar ni a tu esposa, ¿pretendes que lo lo tuyo es cultura?.
BLOGSCRIPTUM: Oye, pues te diré que me ha prometido que si escribo un best-seller y  nos forramos, todos los días tendremos fiiiiesttaaaaa...ya me entiendes...
SVIJEST: Entonces tu única oportunidad es escribir algo, lo que sea, pagar al editor porque lo publique y comprar personalmente tú las tres primeras ediciones.
BLOGSCRIPTUM: ¿No confías en mi narrativa?
SVIJEST: Ni en eso ni en la capacidad que tu mujer te supone…siete machos.
BLOGSCRIPTUM: Ya…




SVIJEST: Ven aquí que te bese en la frente…mua… ¿Lloras?
BLOGSCRIPTUM: No, no, son las lentillas.
Una encuesta:  (Vota al final de la página)

¿Qué recuerdo deseas para toda la eternidad?
-Feliz
-Dramático
-Hilarante
Nota Diccionario de la R.A.E.
Drama: suceso de la vida real, capaz de interesar y conmover vivamente

Foto de Marta Núñez-Torrón: un gran descubrimiento

miércoles, 25 de julio de 2012

Y al octavo día...trabajó



Pues aquí estamos. Justo hoy hace un año iniciaba la aventura más bonita de mi vida. El que escribe, sin pseudónimo, Eva y dos pequeños aventureros más (muy pequeños) embarcaban rumbo al oeste americano. Por esos días, referido al Parque Nacional de Yosemiti, colgué en FB la frase: ...Y al séptimo día descansó, cogió fuerzas y creó Yosemite al octavo.
Es la obra más cercana a la perfección en la creación. La naturaleza explota en una belleza indescriptible. Vimos amanecer y vimos ponerse el sol. Vimos cascadas imposibles y árboles de fábula. Vimos las estrellas más brillantes que jamás habíamos visto y nubes que parecían estar allí desde el mismo principio de los tiempos. Seguro que en otros muchos lugares de la tierra uno siente que es una insignificancia, un elemento absolutamente temporal y de tránsito, que aquello que tienes delante es esplendor puro y reflejo del enorme poder de la naturaleza; pero Yosemite es uno de esos lugares en los que este sentimiento, seguro, se hace extraordinario.
Hoy es una entrada de recuerdos y fotos.

Creo que este vídeo se aproxima a mis recuerdos. Disfruta de él.







martes, 24 de julio de 2012

Todo a su tiempo...





Esta mañana me he levantado antes de lo normal. Decidí calmar el calor del verano y la ansiedad por mi relato de ayer con un paseo al alba; ese espacio de tiempo que transita entre la noche y el día, entra las primeras luces que aún no son capaces de dejar sombra y la noche que claudica agotada.
Siempre camino mirando al suelo, buscando la respuesta que, por ahora, no me brinda el cielo. He escuchado un dialogo casi imperceptible y los he visto charlando al borde de un charco. El mayor ha acusado al joven de padecer la enfermedad del tiempo. El joven le ha increpado por su lentitud. El mayor le ha dicho que Dios hizo tiempo de sobra para todo y para todos en el momento de la creación. El menor le ha dicho que el tiempo es oro. Casi su diálogo se ha hecho imposible de seguir cuando el mayor le ha dicho que lo importante no es llegar al otro lado del charco en el menor tiempo posible, sino en llegar, y le ha recordado que a veces hacerlo sólo y sin ayuda es imposible.  El menor le ha recordado que los tiempos han cambiado, que el rápido se come al lento, que el que da primero da dos veces y que las decisiones han de ser tomadas con celeridad porque el ayer ya es pasado y anteayer casi historia. ¿No entiendes que es necesario saborear las cosas?...todo tiene su tiempo, le ha dicho el grande.  Sube y yo te llevo. Si al final lo conseguimos, aunque sea despacio, habrá merecido la pena. Vamos sube, le ha repetido. Han comenzado su lento transitar por encima del charco de apenas 30 centímetros  yo les he hecho una foto con su permiso y  me he subido a mi casa silbando despacio: calma, todo esta en calma, deja que el tiempo cure, deja que el beso dure… Drexler me relaja, creo que la he silbado despacio, extremadamente lenta.




lunes, 23 de julio de 2012

La puerta detrás de la música.



Sabine escuchaba la radio dentro de su cabeza desde hacía treinta años. En concreto oía la onda media perfectamente en su interior.



De niña se lo contó a sus padres y entonces comenzó un recorrido por los mejores especialistas de Paris. La pequeña tiene un estado mental complejo, dijeron unos; en fin, se trata claramente de alucinaciones experimentales con el único afán de llamar la atención, dijeron otros; experiencias epilépticas evocadoras, con tendencias musicales, adujeron otros más.



Sabine al principio sentía miedo, pero con el paso de los años empezó a darse cuenta de que el sonido de la radio que escuchaba en su interior podía ser modulado en intensidad según los sitios de la casa o de la ciudad en los que estuviese. Pasear a orillas del Sena con la boca abierta le permitía escuchar con facilidad Radio Francia, y si se enfadaba y apretaba los dientes mientras lloraba, subiendo de dos en dos las escaleras del Mont Matre hasta el Sacré Coeur, podía escuchar con comodidad y toda nitidez radio Leipzig de la Onda corta, donde solían programar música de Bach.


Acabó por acostumbrarse a todo aquello y esa experiencia infantil supuso la apertura de una puerta de escape cuando llegó su madurez y con ella los problemas de los adultos. Una escapada de su muro blanco y frío de realidad que aprendió a modular.  A través de aquella puerta la música le conducía a realidades inmortales, nostalgias de un paraíso perdido de libertad y de emoción, de ebullición y...felicidad, simplemente, exquisita felicidad, joven y alegre, sutil y luminosa. Allí, al contrario que al otro lado del muro, todo era hermoso y parecía auténtico y real. Sabine era presa de su presente, de su trabajo, de su quehacer y responsabilidades; pero cuando Sabine atravesaba la puerta todo sucedía más lento.

Conocí a Sabine bajo el campanario románico de Cremona, en una tarde de agosto, cuando los adoquines de la Piazza del Comune parecían blandos y sudorosos y los tacones de una mujer que paseaba distraída y de negro riguroso no sonaban; al contrario parecían hundirse dentro de ellos. Yo decidí cobijarme bajo la sombra del Duomo y ella parecía indecisa y no sabía si quería atravesar la plaza para refugiarse bajo la sombra de las altas arcadas del Palazzo del Comune. Le ofrecí entonces mi paraguas "de por si acaso" que siempre llevo en la mochila junto a la cámara y ella me devolvió a cambio una sonrisa luminosa. Fue entonces cuando creí escuchar Jazz en mi cabeza. Pensé que alguna onda reverberada desde los cafés del Corso Garibaldi sencillamente había rebotado en aquellos ladrillos de siglos de otros agostos aún peores.

Sería muy difícil saber que pasó después de varios Capuccinos y grapas de tertulia y risas, pero sólo sé que las largas hileras de los álamos de la vega del río Oglio y el tranquilo paseo hasta Pizzighettone terminó en una habitación dulcemente vieja y una bañera desconchada con  grifos de manilla en las que, sólo en uno de ellas, a duras penas, se podía leer freddo.

Aquella noche sentí que en cada beso de Sabine se escuchaba la música de John Coltrane, una música atrayente, que invitaba a abrir una puerta y atravesarla, un impulso que no era perverso ni imprudente, una curiosa trampa que me trasladaba al otro lado de un muro; a un jardín liviano y exquisito, de colores luminosos y perfectos. Una serenidad que no había experimentado  hasta entonces y que persistió el resto de mi vida. Una tranquilidad básica y una seguridad de espíritu como sólo pueden poseerla aquellos que hacen vivas las cosas que sueñan y que tienen o recuerdan un pasado auténtico.

Cuando desperté aquella mañana de Agosto Lombardo, la luz entraba poderosa por la misma ventana que la noche anterior daba paso a la brisa. No encontré a Sabine, pero si un libro de historia del Jazz abierto. Yo no fumo y los labios de Sabine sabían a todo menos a tabaco. Tengo la foto del libro y sus restos; pero no fotografié a Sabine. Tengo también la sensación que aquella puerta sin cerraduras, por la que ella me invitó a entrar, la dejó abierta para que todo circulara a través de ese muro blanco y frío de la vida: Sabine y yo hacia un lado y Coltrane hacia el otro, tocando para nosotros toda la noche.





Nota bene: Es sabido que los empastes metálicos, a modo de una radio de galena son capaces de captar frecuencias de radio. Las caries y algún dentista hizo que el  esmalte dental se convirtiera en un receptor modulable por la dulce Sabine.

sábado, 21 de julio de 2012

La cara amable...




El video colgado es un documento sonoro escalofriante. Son diez minutos de espanto.
Hoy me he quedado sin palabras. La foto fue tomada hace unas semanas en las calles de Amsterdam.






miércoles, 18 de julio de 2012

The fool on the hill


SVIJEST: Hombre, mi querido amigo, ¿ya has vuelto de tus vacaciones?
BLOGSCRIPTUM: Si, así es…¿y tú?
SVIJEST: No me he ido. He estado en casa, es donde menos gente había.
BLOGSCRIPTUM: Sigues con tus rarezas... Yo he estado muy bien, en la playa…prácticamente sólo. ¿Por qué lo dices?
SVIJEST: Casi todo el mundo ha estado escalando el Everest.
BLOGSCRIPTUM: ¿Cómo dices?
SVIJEST: Mira , mira la foto…

BLOGSCRIPTUM: COOOOÑÑÑÑÑOOOO. Esa fila ¿qué es?
SVIJEST:Más de cincuenta pollos subiendo en cordada a la cima. Es interesante, léete el reportaje. Claro, caen como chinches. Se creen que suben Peñalara...Por cierto,  ¿Sabías que Aldous Huxley murió en 1963 de un cáncer y 100 miligramos de  LSD intramuscular?
BLOGSCRIPTUM: Vaya, lo siento...¿Quién?
SVIJEST: El autor de Brave New World
BLOGSCRIPTUM. ¿Un mundo feliz?
SVIJEST: Sí, exacto…Ignoro si antes ya había utilizado LSD para realizar viajes astrales pero déjame que te lea algo de este libro sobre la manipulación de masas... criaturilla:

…Las prímulas y los paisajes, explicó, tienen un grave defecto: son gratuitos. El amor a la naturaleza no da trabajo a las fábricas. Se decidió abolir el amor a la naturaleza, al menos entre las castas más bajas, pero no la tendencia a consumir trasporte. Porque era esencial que siguieran deseando ir al campo aunque lo odiaran. El problema residía en hallar una razón económica más poderosa para que utilizaran trasportes que la mera afición a las prímulas y los paisajes. Y lo encontraron.
-Condicionamos a las masas de modo que odien el campo-concluyó el director- .Pero simultáneamente las condicionamos para que adoren los deportes campestres. Al mismo tiempo, velamos para que todos los deportes al aire libre entrañen el uso de artilugios sofisticados. Así, además de utilizar trasportes, consumen artículos manufacturados. De ahí estas descargas eléctricas.
-Comprendo- dijo el estudiante, y, presa de admiración guardó silencio.

BLOGSCRIPTUM: ¿Y esta entrada no la podría patrocinar alguna empresa?
SVIJEST: ¿De qué?
BLOGSCRIPTUM: De ca
SVIJEST: ¿Thlon?
BLOGSCRIPTUM: Yes.
SVIJEST: Has estado enorme niño…tómate un pelotazo…invito yo.
BLOGSCRIPTUM: Gracias…no bebo ¿Quieres algo tú?.
SVIJEST: A ti.
BLOGSCRIPTUM: Uyyy…uyyy...uyyy.¿Que te ha pasado estos días?
SVIJEST: La soledad... qué se yo. Me dejaste sólo. Pero dame ya un adolonta…te he visto y me empieza a doler la cabeza. 
BLOGSCRIPTUM: ¿Ves?...la soledad es muy mala cosa
SVIJEST: No se si es peor la soledad, el esfuerzo por huir de ella o la decepción por advertir que somos pocos los que conseguimos compañía con nosotros mismos. De momento no creo que me vaya al Everest...parece que han hipno-narcotizado ya a parte de la población mundial. Eso sí...antes pasan por la tienda de deportes a comprar artilugios.







martes, 17 de julio de 2012

Te dejaré marchar...




Manual de intrucción de esta entrada: Agítese antes de usar y véase antes: http://milmillonesdemiltruenos.blogspot.com.es/2012/06/juguemos.html


María José se preparó para una dura batalla. Sobre la mesa dos libros que debía rematar, una Tesis que tenía que valorar y dos o tres ideas que necesitaba parir para mejorar el mundo. Se metió en la noche armada con  un flexo, un té helado, algo de música de Bach y dos folios en blanco. Aún le gustaba más el sonido del HB crujiendo sobre el papel que se lamentaba por perder una virginidad que no se merecía, que el martilleo de sus dedos sobre el teclado. A veces conseguía  acompasar su Faber -Castell al bajo continuo de un aria, y entonces el verbo nacía fluido.
La tarea era algo pretenciosa para esa noche asquerosamente corta.
-Odio las noches de verano para trabajar- pensó. Para ella las noches estivales son todas de un  solsticio recalcitrante.
Cuando todo está en calma en casa empieza el tiempo  de sensaciones y percepciones, de acercarse al detalle de las cosas, alejada del ruido del día, abstraída de lo evidente, para narrar el corazón de lo que le sucede, empezando por lo más simple, que es lo más difícil de ver, con una mirada poética, para intentar entender al final lo más complejo. A esas horas su identidad personal también se diluye en una ficción. Aquella noche, no era más que un amasijo  de sentimientos, todo sucedía con rapidez inconcebible, un movimiento, un flujo perpetuo.
Cubierta de cintura para arriba con una vieja camiseta de tirantes, rozando el pecho el canto frío de un cristal sujeto por dos baratas borriquetas, comenzó a mover el cordón, chupado en su punta, de un pantalón viejo y arrugado que se ponía para emprender esas batallas nocturnas. El cordón desanudado por él tantas veces antes y que ahora, perdido uno de sus extremos enterrado en el pantalón -como sus recuerdos- no servía ya para sujetar nada alrededor de su cintura.
Es curioso pensó, las ondas producidas por una simple cuerda parecen  una cadena de ADN, una articulación de información, el alfa de la vida entrelazada, que va desde mi boca al ojal de mi pantalón que ahora dormirá arrugado y tirado por mí y no por el, en el suelo de mi habitación. Un extremo en mi boca, el otro extremo perdido.
Volvió a ver la foto que había tomado hacía unos días y comenzó a escribir...

Hace días que vengo observando
la tormenta  que se cierne sobre tus ojos,
tienes las pupilas encapotadas
y un aire húmedo  y norteño
encoge claramente tu espíritu.
Siento tu necesidad triste y ávida
con enorme añoranza.
Siento pena por ti
Siento envidia de ella

No es bueno, pensó mientras el lápiz se frenaba súbito, regodearse de otros pero enfangarse en la derrota propia es de tontos. 

Te dejaré marchar,
la puerta ya está abierta
los dos nos felicitaremos por los años vividos.
Ámala mientras puedas,
déjala cuando quieras. 

María José continuó haciendo ondas con su cordón, el sabor de su saliva a té de frutas transformaba ese ADN en una dulce cadena. Un aria en Re y una Tesis. Ese sería el objetivo para esa noche. Nada más, mañana salvaría el mundo...tenía dos o tres ideas.

Lo plural descansa en compleja unidad. 





miércoles, 11 de julio de 2012

También hay tardes






Al principio de esta tarde
todo es suave pensamiento,
un tranquilo hombre paseando
y algunos cuerpos jovenes
aún enardecidos
mezclando sus morenas pieles,
caricias y secretos
al fondo de la playa
dejando escapar de entre sus dedos
el gesto simple de la arena mojada.

Cuántas olas rotas
para llegar por fin a este silencio
bebiendo de esta quietud de ahora.
Y no hay más,
alguién que pasa por delante
en esta tarde de un día que fue luminoso
pero por fin quebrado
y que hizo arder
panizo y oro
el grano de las piedras,
un caracol marino,
nácares rotos
y lirios blancos de dunas bienvenidas.

Sólo más tarde caerá
el sol tras de esos montes
que vienen a asomarse
a nuestro acantilado
mientras tu,
y el agua entre tus manos,
las mismas que yo sostengo ahora con las mías,
ya no esperarán auroras impacientes
pues queda todo en orden,
preparado para la noche.

¿Qué más puedo pedir?
Nada me falta.



Pensamientos vertidos en cuartilla una tarde de julio, en cala Panizo, Almería, con mis hijos.




domingo, 8 de julio de 2012

Pretérito Perfecto



Hoy me he despertado más pronto de lo habitual. Un exceso de mojitos combinado con el peculiar sonido de las gaviotas sobre mi terraza, similar al de un ahogado gemido de una octogenaria que no consigue llegar al climax, ha hecho que las sábanas revueltas sobre mi cuerpo resultasen más incómodas que una sentencia de Séneca sobre mi conciencia.
Me he acercado hasta el espejo para auditarme mientras pensaba en las gaviotas y él me ha dicho que dormir cerca del mar tiene sus inconvenientes. Yo le he preguntado el porqué esa cara de tristeza, y él me ha dicho que añoraba el ayer.  Yo le he dicho que mirar el espejo con nostalgia es un puro acto de masoquismo.  Me ha dicho que no era nostalgia, que se sentía algo muerto. Yo le he dicho que todos tenemos algo muerto y algo vivo. Le he recordado que los barcos tiene obra viva y obra muerta y que es precisamente la obra muerta la que emerge sobre la superficie, la que se ve, la que queda a juicio del espectador. Sin embargo, ¿sin embargo qué? Me ha interrumpido…Sin embargo obra viva es precisamente la que no se ve, la que queda oculta bajo la línea de flotación, la que aguanta las presiones y las tarascadas de las olas, y la que mantiene estanco el casco salvador. ¿Y?, me ha preguntado.  Pues que de tanto en tanto hay que sacar a dique seco la obra viva y remozarla, pero ahí está, para mantenernos a flote, pero no para mirarla constantemente. La obra viva es pretérita perfecta. Le he pedido la espuma de afeitar y nos hemos rasurado juntos. Después hemos canturreado Drexler: Todo tiempo pasado es peor, no hay tiempo peor que el perdido en añorar.
Sólo al final le he preguntado el porqué de su presencia en mi casa. El me ha dicho que estar alquilado en una casa de playa también tiene sus inconvenientes, siempre encuentras algo que no esperabas. Me ha parecido razonable y me he ido a bucear. Escuchar mi propia respiración bajo el agua y sentirme ingrávido es lo que más me tranquiliza últimamente. Mucho más que los mojitos.

jueves, 5 de julio de 2012

Hay noches...




Hay noches en las que el mar
habla de cerca y se oye la voz
que dice: ven.
No sé si es real su olor,
si es que sólo quiere convencerme.
Hay noches en las que el mar
toca su música algo más dulce
un poco más sólo bastaría
y haríamos los dos por morir
sin sentir su oleaje.
Hay noches en las que descansa mi cabeza
en la almohada blanca de la luna,
cobijada en espejo de brillos y reflejos.
Si pudieras verla; o acaso ya la viste.
Hay noches  que me llama, me llamaba ya antes
corazón anegado de cobijos y frutos
de sonoros silencios de cañaverales,
de juncos y palmeras danzando
respirando ellos el aire que me sobra.
Hay noches de mar eterno,
de sueños consumados
con brisas de júbilo que me trae
su canto desde el horizonte curvo
del  otro  lado del océano,
distante e infinito al borde de mi cama,
dónde acacias y besos
no desean nunca la arribada de la aurora.
Hay noches de pulso azul de mar trémula
que adivina un mundo quieto,
más allá de la orilla
que se perfila, quebrada la espuma,
deshecha de olas rotas sobre cantos rodados
de caricias y susurros
en noches como esta.