Manual de instrucciones de blogscriptum

viernes, 22 de junio de 2012

Imitadores baratos




BLOGSCRIPTUM: ¿Me dejas que te enseñe un video?
SVIJEST: ¿Es necesario?
BLOGSCRIPTUM: Es bonito, de animales...
SVIJEST: ¿Copulando?, ¿Cazando?...Quizas...¿asquerosos insectos construyendo cavernas para sus larvas?
BLOGSCRIPTUM: No, emitiendo sonidos...
SVIJEST: Espera, voy a por un optalidón de esos de antes. ¡Ale!, dale hijo, si no hay más remedio...




BLOGSCRIPTUM: ¿Te gusto?
SVIJEST: ¡Embaucadores, engañadores, fingidores, impostores, simuladores, embusteros, mentirosos, tramposos, caricatos, charlatanes, engañabobos, hipócritas,  histriones, impostores,  noveleros,  suplantadores!
BLOGSCRIPTUM: Joder, ¡Que sólo son pájaros!
SVIJEST: Eso...además son unos pájaros...¡por mil millones de mil truenos!, me van además a obligar a decirlo...¡Ectoplasmas!
BLOGSCRIPTUM: Oye...Pero tu no te refieres a los pájaros ¿verdad?
SVIJEST: Rápido como un caracol, querido...no, me refiero a nuestros políticos.
BLOGSCRIPTUM: Bueno...te leeré otra cosa.


La noche que siguió al día del rencuentro de la muerte la pasaron don Quijote y su escudero debajo de unos altos y sombrosos árboles, habiendo, a persuasión de Sancho, comido don Quijote de lo que venia en el repuesto del rucio, y entre la cena dijo Sancho a su señor: 

–Señor, ¡qué tonto hubiera andado yo si hubiera escogido en albricias los despojos de la primera aventura que vuesa merced acaban, antes que las crías de las tres yeguas! En efecto en efecto, más vale pájaro en mano que buitre volando. 

–Todavía –respondió don Quijote–, si tú, Sancho, me dejaras acometer, como yo quena, te hubieran cabido en despojos, por lo menos, la corona de oro de la emperatriz y las pintadas alas de Cupido; que yo se las quitara al redropelo y te las pusiera en las manos. 

–Nunca los cetros y coronas de los emperadores farsantes –respondió Sancho Panza– frieron de oro puro, sino de oropel o hoja de lata. 
–Así es verdad –replicó don Quijote–, porque no fuera acerado que los atavíos de la comedia fueran finos, sino fingidos y aparentes, como lo es la mesma comedia, con la cual quiero, Sancho, que estés bien, teniéndola en tu gracia, y por el mismo consiguiente a los que las representan y a los que las componen, porque todos son instrumentos de hacer un gran bien a la república, poniéndonos un espejo a cada paso delante, donde se veen al vivo las acciones de la vida humana, y ninguna comparación hay que más al vivo nos represente lo que somos y lo que habemos de ser como la comedia y los comediantes. Si no, dime: ¿no has visto tú representar alguna comedia adonde se introducen reyes, emperadores y pontífices, caballeros, damas y otros diversos personajes? Uno hace el rufián, otro el embustero, éste el mercader, aquél el soldado, otro el simple discreto, otro el enamorado simple; y acabada la comedia y desnudándose de los vestidos della, quedan todos los recitantes iguales. 
–Si he visto –respondió Sancho. 
–Pues lo mesmo –dijo don Quijote– acontece en la comedia y trato deste mundo, donde unos hacen los emperadores, otros los pontífices, y, finalmente, todas cuantas figuras se pueden introducir en una comedia; pero en llegando al fin, que es cuando se acaba la vida, a todos les quita la muere las ropas que los diferenciaban, y quedan iguales en la sepultura. 
–Brava comparación –dijo Sancho–, aunque no tan nueva, que yo no lo haya oído muchas y diversas veces, como aquella del juego del ajedrez, que mientras dura el juego, cada pieza tiene su panicular oficio; y en acabándose el juego, todas se mezclan, juntan y barajan, y dan con ellas en una bolsa, que es como dar con la vida en la sepultura. 
–Cada día, Sancho –dijo don Quijote–, te vas haciendo menos simple y más discreto. 

SVIJEST: Te lo mereces, has estado enorme... déjame que te ponga música



4 comentarios:

  1. Triste España que no es capaz de distinguir a los actores de sus personajes y qué triste ver que pase el tiempo que pase seguimos viviendo en el gran teatro del mundo donde no somos más que marionetas cuyos hilos manejan manos invisibles. Cervantes magnífico siempre, tu elección Enrique no ha podido ser más oportuna.
    Chus.

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    1. Gracias Chus y ....atenta para reconocerlos...es fácil, ya casi no engañan a nadie.

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  2. Hay que gastar mucho tiempo y esfuerzo para ser un gran simulador, pero me imagino que su beneficio se tienen que llevar puesto que hay montones de ellos. Yo personalmenste no gastaria ni un minuto en simular algo que no soy, no me merece la pena.

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    1. A mis hijos...de su padre, claro. Al principio de abrir el blog. Como para sentar las bases, vamos....autenticidad es la respuesta. Gracias amr, siempre estas ahí.

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