Manual de instrucciones de blogscriptum

jueves, 21 de junio de 2012

Dos solos...



Las variedades de la experiencia sexual son tan diversas y numerosas que sería una exageración decir que Sophie y yo hicimos aquella noche todo lo que es posible hacer. Pero puedo jurar que muy poco nos faltó, y asegurar a la vez que quedó grabada en mi mente siempre nuestra increíble resistencia. Yo era inagotable, porque tenía veintidós años,  porque era virgen y porque –al fin- tenía entre mis brazos a la diosa de mis interminables fantasías. La lujuria de Sophie era tan ilimitada como la mía, de esto estoy seguro, pero por razones más complejas; tenía que ver, por supuesto, con su gran pasión instintiva, con sus poderosos apetitos primarios, pero también estaba relacionada con el deseo de olvidar sumergiéndose en la carnalidad. Y más que eso -ahora lo advierto-, sus libidinosos arrebatos constituían un frenético y orgiástico intento de rechazar la muerte. 

La decisión de Shopie. 1976. 
William Styron.


Si, realmente la libertad más absoluta, sin censuras ni juicios, dejando al otro lado de la frontera el arrepentimiento y el abismo de lo inalcanzable. El placer lo ha de ser todo en un momento en la vida. 

Si, la libertad sin límites se debe alcanzar al menos una vez en la vida a través del placer más carnal. Sin renuncias , sin tener que rehuir ni temer a las mesuras; el placer más tangible que arranque de nuestro cuerpo el menor atisbo de alma, de espíritu o de ofensa. Cuando la noche esté vacía de necesidad o de pena. Cuando los cuerpos vibren al mismo ritmo  de una misma cuerda; rotas las cadenas de la angustia de lo previamente aprendido, deberá llegar el placer como el abanderado de la libertad más absoluta.

Si, el placer más carnal debería ser un derecho reconocido y alcanzado por todos al menos una vez en la vida. Porque si el verbo se hizo carne, sea la carne el único lenguaje que articule ese verbo.

Sí, el placer como fuente y fin de la felicidad más plena y desacomplejada. La cuerda que nos une colgados sobre un mismo abismo, desde el cielo hasta el suelo, no nos estrangula sino que nos mece juntos. El placer como ley que rige el universo, principio cosmológico de energía incalculable.

Si, el placer húmedo y de olores, el placer primero y primitivo, el placer de susurros o de gritos, el pacer de las caricias y las acometidas más violentas. Ahora más que nunca, e igual que siempre, el placer de dos cuerpos sólos y un placer ilimitado...aunque sólo sea una vez en la vida...buscado o por fortuna.





4 comentarios:

  1. No deberias gritar al mundo que tenemos la facultad de disfrutar de nuestro cuerpo, porque ellos están en todas partes y es posible que quieran arrebatarnos también este placer. Bueno es una broma, aunque ya que estan de quitar quizás piensen alguna manera para disfrutarlo ellos solo.

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  2. ¿Hablas de ser instintivos en lugar de racionales?
    ¿Hablas de hacer lo que nos apetezca sin pensar si es o no lo supuestamente correcto?
    ¿Hablas de aprovechar las ocasiones dejándonos llevar por la parte emocional?

    K

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  3. Svijest de esto debe de saber un rato, hace dias que no dice nada... le echo de menos. Por cieto, Blogscriptum nos debe la solución del Juego de la foto.....
    K

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    Respuestas
    1. Bueno...ni Blogscriptum sabe so de Svijest...es muy ratito.
      Y sí, el asunto del juego se ha quedado bloqueado en una historia en mi cabeza que no remato...estoy en ello. Casi...

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