Manual de instrucciones de blogscriptum

lunes, 21 de mayo de 2012

La medida de tres palabras







Esta mañana he paseado por Madrid antes de ir a trabajar; era pronto, aún no era hoy. Las calles perezosas, salientes de sábado de estragos y domingo de nubes de plomo y charcos de aceite y agua, me han dejado pasear. Poco importa un despistado más, se han dicho.

Ella se ha acercado a mi, con la soberbia que le da saber que aún yo he de caer en mi vida en los errores que ella cometió y ya ni recuerda y la tranquilidad de que ninguno de ellos la puso donde no quiso estar. 

Primero ha escupido al suelo pues sabe que el destino que le queda por forjar no va más allá de la elección medrosa del color del pañuelo que usa, no para tapar las canas, sino para evitar que le caguen las palomas en el pelo más de lo que ya le ha cagado la vida. El gargajo le venía del alma y el suelo se ha ganado toda su mala leche reconcentrada. 

Después se ha acercado a mí y me ha escupido tres palabras a la cara, elevando sus dedos en pinza, tres palabras, tres, con dulce saña: "esto hijo, esto". Sí, eso me ha dicho para luego darse la vuelta y caminar Fuencarral arriba después de hacerle esta  foto  y comenzar yo a rodar Gran Vía abajo.

No entiendo el tamaño de la horquilla de sus dedos y aún sigo pensando si me he quedado corto o me he pasado en algo, y espero encontrar, cuando pare de rodar, la respuesta a si se refiere a mi sentido común o mi desafecto, respectivamente. A lo mejor no se refiere a mí, y se refiere a todos. He decidido no ir a trabajar. Sigo bebiendo solo y sólo a altas horas de la noche. Ya dejé el whisky. El café me resulta hipnótico. Lo absurdo del día a día es lo que me excita. Hasta la taquicardia.

7 comentarios:

  1. Solo puedo decir que al menos ella sabe lo que le queda o lo que le falta o lo que quiere o lo que no quiere y a demás lo puede medir con dos dedos. Yo no soy capaz de medir ni de saber lo que quiero, ni lo que me falta, ni lo que tengo ni lo que tendré. ¿Y tu?
    K

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    1. Querida K.

      Preciso tiempo necesito ese tiempo
      que otros dejan abandonado
      porque les sobra o ya no saben
      que hacer con él
      tiempo
      en blanco
      en rojo
      en verde
      hasta en castaño oscuro
      no me importa el color
      cándido tiempo
      que yo no puedo abrir
      y cerrar
      como una puerta

      tiempo para mirar un árbol un farol
      para andar por el filo del descanso
      para pensar qué bien hoy es invierno
      para morir un poco
      y nacer enseguida
      y para darme cuenta
      preciso tiempo el necesario para
      chapotear unas horas en la vida
      y para investigar por qué estoy triste
      y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

      tiempo para esconderme
      en el canto de un gallo
      y para reaparecer
      en un relincho
      y para estar al día
      para estar a la noche
      tiempo sin recato y sin reloj

      vale decir preciso
      o sea necesito
      digamos me hace falta
      tiempo sin tiempo.

      M. Benedetti

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  2. No words, can say how beautiful are your words...
    K

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  3. Quizás quiso decirte que solo falta ese poquito para que el sol saliera entre los edificios y asi vieras amanecer. Cuando viajo, no sé si me gusta más el viaje o la estancia, cuando cocino no sé si disfruto más la elaboración o el resultado. Disfruta lo que haces y no añores lo que no puedes hacer.

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  4. Disfruto apasionadamente, por eso me llevo sofocones...

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