Manual de instrucciones de blogscriptum

viernes, 25 de mayo de 2012

El hombre invisible




La ciencia ficción ha estado siempre interesada por este asunto, desde la película de James Whale de 1933 hasta la secuela de Paul Verhoeven de 2000, casi siempre orientada hacia la consecución del mal a través de la invisibilidad de sus protagonistas.

Leo hoy en la prensa que andan a estas alturas preocupados con la invisibilidad. Sébastien Guenneau, del centro francés de investigaciones científicas presentó ayer junto con otros tres sabios en la materia los últimos avances en invisibilidad. 
“Podemos hacernos todo tipo de preguntas filosóficas al respecto, pero hoy ya sabemos que somos capaces de conseguirlo”, asegura “la capacidad para camuflar u ocultar objetos de manera que la vista no los lea ya existe, lo interesante es la cantidad de puertas que abre el hallazgo”. Para nosotros, los físicos, es realmente magia», explicó André de Lustrac, investigador del centro y profesor del instituto de electrónica fundamental.

Ahora los científicos están trabajando en los metamateriales que consiguen ocultar los objetos al impedir que las ondas de luz reboten para luego ser captadas por nuestra retina. Una especie de cobertura “agujero negro”, una ilusión óptica que ocultaría las cosas. Según Claude Amra, director de investigación en el Instituto Fresnel, “la materia no desaparece realmente, sino que es protegida por el material que se interpone entre esta y el ojo humano”.

Esta imagen que muestro hoy, tomada en el metro, pone en cuestión la originalidad del trabajo de estos autores. A diario la gente camina oculta en una nebulosa de invisibilidad. El anonimato y la falta de compromiso, la vida en nuestros respectivos nichos ecológicos. La argumentación de la individualidad como recurso para escapar de los problemas que nos son “ajenos”, la negación del otro. El darwinismo  elevado a la enésima potencia, la globalización que nos hace clónicos para pasar luego a ser invisibles por ser iguales al de al lado. La instrospección colectiva, la indolencia.Son todas ellas formas de invisibilidad que desde hace años son la práctica habitual.

SVIJEST: Hoy si me has gustado.
BLOGSXRITUM: ¿Ayer no?

SVIJEST: No, demasiado explicito, algo vulgar.

BLOGSCRIPTUM: Vaya, lo siento pensé que era original.

SVIJEST: No, tuve que recurrir al primperan, ayer el paracetamol no me hubiese hecho nada por el revoltijo de estómago.

BLOGSCRIPTUM: Hombre, muchas gracias ¿Y tú?... ¿Te crees especial?

SVIJEST: Especial no, me encanta ser diferente porque así me hago visible

BLOGSCRIPTUM: Por eso te quiero.

SVIJEST: Voy a llorar.

BLOGSCRIPTUM: Lloremos juntos.

SVIJEST: Ni lo sueñes…





3 comentarios:

  1. ¡¡¡¡Que bueno el vídeo!!! Me he pasado un rato riendome como una tonta con el hijo del hombre invisible, pero que bueno.
    Oye, quiero ver la peli entera, tiene que ser buenísima, la buscaré.

    Por cierto! me alegro que Svijest haya vuelto a ser él y.... blogscriptum, cuidado que te falla el subconsciente, eh? BlosXcriptum? ¿Andamos falto de XXXXX's?
    K

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    Respuestas
    1. Andamos faltos, cuando falto tiende al cero absoluto...

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  2. Me imagino que el lograr la invisibilidad, tendrá muchas aplicaciones científicas que yo desconozco y a lo mejor algún día me sorprenderá su utilidad, pero de momento lo que yo desearía quitar del medio y no verlo, no me sirve solo el que sea invisible querria que desapareciera por completo de la faz de la tierra.
    Por cierto no dejes que le dén tanta caña a Blogscriptum, que el chaval parece majo.

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