Manual de instrucciones de blogscriptum

viernes, 3 de febrero de 2012

¡Salvemos a los libros!


Es superior a mi. Lo he intentado y no puedo. Me lo regalaron. Lo usé en un par de ocasiones y ahora duerme la noche de los justos en un cajón.

Necesito tocar las hojas, olerlo según lo estreno. A veces anoto en sus bordes, no llegan a ser glosas, sólo garabatos. Odio doblar sus esquinas, eso sí. Si sucede, si me encuentro una esquina doblada, puedo cabrearme para el resto del día. Es así, manías. Necesito tocar el papel, comprobar su gramaje, si es satinado o mate; me fijo en el tipo de letra, en las sangrías o el justificado. Me gusta el lugar donde está colocada la numeración de la página, y no digamos nada de los lomos, ¡ay los lomos...!
No sabría si decidirme por los de un buen libro o por los de Scarlett Johansson (Con Charlize Theron no tengo duda).
Me gusta verlos en su estantería, colocados o desordenados. Si están desordenados se dónde está el hijo pródigo descolocado y vuelve a mi sin dudarlo, y yo le acepto y le preparo una fiesta, faltaría más... (Lucas, 15, 1-3. 11-32)

La situación no es crítica en mi casa pero hemos decidio comenzar la gestión sostenible de la “biblioteca”: uno nuevo que entra, uno que sale…y los de mi trabajo: al trabajo; en casa el ocio.

Quiero decir que el libro electrónico voy a venderlo. No lo uso. El libro en papel se queda.  Antes me quemo en un pira con ellos que deshacerme de todos. Hay algunos elegidos que llevaría al campo de paseo.  La foto muestra el instante en el que el otro día salí a la Casa de Campo a leer un rato. Lo de arriba es una taza de café.


Pobre Umberto Eco (El Nombre de la Rosa), la sola idea de imaginar a sus protagonistas muertos por electrocución en lugar de intoxicados, al intentar pasar la página del e-book con la lengua en lugar de pasarla sobre el  papel envenenado, me produce hilaridad.



2 comentarios:

  1. ¡He encontrado un alma gemela! ¡Otro fetichista de los libros! ¡Qué alegría!
    Empezaba a sentirme un especimen raro de una especie en serio peligro de extinción...
    Y, dime, ¿cómo eliges al que tiene que salir para que entre otro?¿Qué haces con él?¿No se te desgarra el alma al separarte de él?
    Deseo que, al menos, lo envíes a algún hogar donde lo quieran, lo mimen y lo aprecien...

    Las preguntas no son morbosas, es puro egoísmo. Yo no soy capaz de llevar a cabo la "gestión sostenible de la biblioteca". Cualquier ayuda sería inmensamente apreciada...

    No me había planteado la escena de "El nombre de la rosa", pero tienes toda la razón, solo provoca risa...

    El vídeo me ha encantado. Intentaré difundirlo.

    Una vez más, ¡gracias!

    MJ

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    Respuestas
    1. Con el paso del tiempo te das cuenta que hay libros que realmente no merecen ser guardados. No es crueldad, es sinceridad contigo mismo y con el autor.Algunos van a bibliotecas, intercambios... En casos extremos (cada vez más) al cubo azul de enfrente de mi portal... siempre he soñado que con el papel reciclado de algún mal libro, alguién re-escribirá sobre el una buena historia.

      Pero sí. Hay "incunables" que no está sometidos a esta gestión sostenible.

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