Manual de instrucciones de blogscriptum

jueves, 23 de febrero de 2012

Da siempre la mano antes que el culo.

Es de todo el mundo conocido el papel tan importante y misterioso que ha jugado la quiromancia en en las ciencias ocultas, la futurología y la adivinación.
Yo mismo fui abducido del mundo preseminarista a la realidad más carnal y tangible gracias a una lectura de manos y otras partes de mi persona que hizo una misteriosa zagala que conocí en el viaje fin de estudios y que pasó a la historia, mi historia, como "La pitonisa" pues se brindó a adivinar mi futuro. El mundo perdió un sacerdote (más) y ganó un jovencito salido. Los niveles de testosterona volvieron años después a valores indetectables, (afortunadamente). La chica no dió ni una (en la predicción) aunque si en otras partes... de mi historia inmediata.

Desde entonces guardo una nostálgica simpatía  por todo lo que se refiere a esta práctica. Creo firmemente en la transmisión de información personal con sólo dar la mano a una persona. Si la aprieta firmemente, si la deja escurrir por entre la tuya como una babosa tímida, si le suda como un calamar en celo, si esta seca como una zapatilla perdída en la M-40, o si está fría como la de la muerte.
Pero jamás había oído semejante cosa.

Publicado en British Journal of Cancer 2011; 104: 175-7:

La forma de la mano indica el riesgo de padecer cáncer de próstata.
La relación entre la longitud de los dedos indice y anular queda fijada en el útero y es sexualmente dimórfica, menor en hombres que en mujeres. Esta proporción tiene una relación inversa con la testosterona. Los genotipos relacionados, como el recuento de los espermatozoides, y una relación directa con la concentración de estrogenos. De esta manera , el patrón de la longitud digital podria ser un indicador de los niveles de testosterona prenatales. En este estudio se comprobó que los hombres con un indice mas corto que el anular mostraban una relación negativa, lo que sugería un factor protector, con un 33% de reducción de padecer esta enfermedad. De esta manera los autores concluyeron que la longitud de los dedos y la comparación entre ellos podría ser un marcador muy simple del riesgo de padecer cáncer de próstata.

BLOGSCRIPTUM:


¡Oh tonto de las narices! La de dedos en lugares innombrables que me hubiese yo ahorrado de meter si hubiese practicado la quiromancia.


¡Oh Pitonisa! cuanto debo recordarte, una vez más.

¡Oh varón tu que lees esto!, si tu urólogo te amenaza con prospectar lugares recónditos e ignotos de tu anatomía, muéstrale la longitud de tus dedos antes que el culo (figura 2)











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