Manual de instrucciones de blogscriptum

miércoles, 25 de enero de 2012

¿Propiedad o pertenencia intelectual?


Sea por que desde hace muchos años mi "propiedad intelectual escrita" es compartida alegre y gratuitamente en las revistas científicas que, por otro lado, se lucran de lo poco mio y lo mucho de los demás. Pero claro, es que esto se hace en aras de la humanidad: ¡ja!.

Sea por que desde hace muchos años mi "propiedad intelectual" , en forma de conocimiento médico adquirido, comparto alegre y gratuitamente en la formación de alumnos y residentes que, por otro lado, el código deontológico y el vetusto y ya sólo de atrezzo juramente hipocrático se encargan de recordarme que es una obligación a la que estoy sujeto. Pero claro, es que esto se hace en aras de la docencia:¡ja!.

Sea por que desde hace unos meses mi "propiedad intelectual", en forma de blog mediocre, comparto alegre y gratuitamente con, al parecer, decenas de personas...


Svijest: no vayamos a exagerar, déjalo en unidades

por otro lado bajo el falso y vanidoso pretexto de que lo hago por que me gusta: ¡y una leche!, lo hago por si algún editor lo lee alguna vez y decide pagarme por ello ¡ja, ja!

Sea por lo que sea, me mantengo en una situación incomoda respecto a este asunto de la propiedad intelectual, de la que, a pesar de mis esfuerzos, no he recibido emolumento alguno.
Nunca antes, como ahora, ha existido tanto talento, tan distribuido y de altura, y además tantísimas oportunidades de explotarlo y difundirlo; y sin embargo, aunque procuro no llamar a nadie medicocre ¿por qué tengo la sensación de que existe tanta vulgaridad?
A ver si a rebufo de los que realmente son excepcionales, existe una caterva de mentecatos  (a los que pertencen los derechos de las obras: llámese productoras/editoras/compañías) pretendiendo lucrarse de la propiedad de otros. 

El ataque a una de las tres copias del Pensador de Rodin, la Bonaerense, es una buena metáfora de lo que sienten muchos grandes creadores, dejados a la suerte de los delincuentes culturales. Pero han de cuidarse los genios creativos de elegir bien a sus defensores,no fuera a ser que se quieran aprovechar de estos falsos defensores y al final la gente, por atacar a la pertenencia, termine por menospreciar al propietario.

Así que la propiedad de la obra en origen es del artista pero la pertenencia....

1 comentario:

  1. ....cuando se comparte deja de pertenecer. Pero no es malo.
    Buenas noches !

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