Manual de instrucciones de blogscriptum

miércoles, 18 de enero de 2012

Me esperabas en la barra...pero no como siempre

Izis Bidermanas
Ayer entré en el bar. Por entre el humo destacabas. Profundamente me miraste y sentí que descubrías mis secretos, los más ocultos, los que ni yo conozco. Tu aire de suficiencia estaba envuelto en un halo de enigma y recóndito misterio. Besabas el cigarro como el amante apasionado y aspirabas con pulmones de enfisema y de ceniza. Las copas en espera, descansaban sobre la barra, el turno que otorgaba tu brazo aduanero. Todo en torno a ti se movía con cansina displicencia, en inseguros movimientos de: no sé si lo haré mañanaEn cambio tú eras el eje sobre el que el mundo parecía girar esa noche; serenidad y temple eterno, la bisagra de la vida sobre el quicio del tiempo infinito. Supuse tu Martini más seco que aquel aire irrespirable. El barman parecía llevar el ritmo de Cole Porter con el choque de las copas que lavaba bajo un chorro de agua humeante,  y yo sentía que, como la canción,  también te tenía bajo mi piel. Si daba el paso y te hablaba -¿Qué haces así esta noche?- me condenaría para siempre a la presa de tus manos de soga de pita y oro ensortijado…




Blogscriptum: Pero no me atreví Paco, no me atreví. Habíamos quedado para ver el Barsa – Madrid esta noche y no suponía que vendrías así vestido. Avísame antes, leche, y te hubiese llevado a cenar a la terraza del Casino. Vino y rosas en la azotea de Alcalá, viendo las luces de Sol reflejadas en las nubes madrileñas.




Afróntalo, lector, nada es lo que parece.




1 comentario:

  1. Vino y rosas hasta que se acabe el sol.....de noche, todos lo gatos son pardos.

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