Manual de instrucciones de blogscriptum

martes, 13 de diciembre de 2011

Hay mil maneras de morirse

Eric Lax, biógrafo americano, escribió en 2007 un excelente libro titulado Conversaciones con Woody Allen (editorial lumen). Además de ser el biógrafo oficial de mi querido Allan Stewart Königsberg, es uno de los más reputados especialistas en la extensa obra del neoyorquino.
¡Lo que yo hubiese dado por poder charlar yo con él! 
En el libro trata sólo de pasada uno de los temas reiterados en la obra de Allen: la muerte
Hace referencia a una obra de teatro, una comedia claro, inspirada en el expresionismo alemán. Cuenta la historia de Kleinman, un contable de a pie que es reclutado una noche por una patrulla ciudadana a la caza y captura de un asesino en serie, que resulta ser Muerte.

Este es un pequeño extracto: 

Anna: ¿cómo quieres morir entonces? 
Kleinman: De viejo. Dentro de muchos años. Cuando llegue al término del largo viaje      de la vida. En una cama confortable rodeado de parientes...cuando tenga noventa años.
Anna: Pero eso no es más que un sueño. Es obvio, en cualquier momento te puede partir el cuello en dos un maniático homicida...o te puede degollar...no cuando tengas noventa años, sino ahora.
Kleinman: Es tan reconfortante discutir estas cosas contigo, Anna 

Sin duda en estos días aprovecharía para preguntarle a W. Allen sobre esta moda, no sé si reciente o ya arrastrada de hace algunos años: la exhumación.

Es evidente que existen millones de forma de morirse pero solo una de estar muerto: muerto.Pues bien resulta que ahora se ha puesto de moda dar por el saco al muerto, y a la primera de cambio te exhuman. Así que no hay cristiano (sin ánimo de entrar en asuntos religiosos, era sólo una expresión popular) de estar muerto en PAZ. Todo el mundo está empeñado en sacar de su descanso eterno a todo el mundo.

Y si no vean, vean:

Al bueno o malo, no tengo ni idea, ni criterio para juzgar, de Koplowitz, lo van a exhumar, porque hay un supuesto hijo que así lo ha reclamado a la justicia. No quiere dinero, que por otro lado no está ya en tiempo de reclamar, sino el reconocimiento de una supuesta paternidad. 
Y ¡pumba!, por la vía de lo civil, van te sacan de la caja y te toman muestra de tu ADN, para ver si en vida has hecho un hijo por ahí; vaya Vd. a saber si queriendo o sin querer, con beneplácito o no. Y sin pagarte derechos de autor (como se entere la SGAE...)

Otra cosa es que, por la vía de lo penal para resolver un crimen, para encontrar al verdadero malo, para resolver un tremendo caso de necesidad, que modifique sustancialmente el futuro de una o varias personas, hagamos putadas a un muerto. Pero, por ejemplo, 

NOTICIA: El Partido Comunista ha solicitado a la justicia chilena que ordene exhumar los restos de Pablo Neruda, para determinar si el Premio Nobel fue envenenado, 12 días después del golpe de Pinochet.
No hay otra manera de resolver esta terrible duda que surge de hechos extraños, que sugiere el Chófer del poeta, cuando declaró el pasado mayo que murió debido a una inyección qu ele aplicó un médico.

Osea, que aun aceptando la familia la versión oficial de la causa de la muerte, un cáncer de próstata avanzado, el antiguo chófer, como Hércules Poirot, sospecha algo, se lo dice a un abogado, y este decide que la única manera es sacar al poeta de su descanso definitivo, por cierto, sin poder saber quién fue el supuesto médico, ni poder determinar trazas de nada que pueda ser mínimamente concluyente.

Imagínense que dentro de unos décadas,  algún cachondo legislador, de estos que nos gobiernan, decide que puede, con carácter retroactivo, determinar si la célula descamada en un documento de una factura sin IVA, corresponde al mismo perfil de ADN que tus huesos, que instantes después manda exhumar, para que tus herederos asuman el impago a hacienda.

Pues miren una cosa.

TESTAMENTO DE BLOGSCRIPTUM:
No sé si he hecho un hijo por ahí, que no creo, pero vaya Vd. a saber. No sé si en el futuro se necesitarán mis huesos para un avance científico que mueva los pilares de la medicina, ni idea. Pero pido que me incineren y mis cenizas las echen al océano infinito, bajo los acordes del: Ecce quomodo moritur justus.

Y si tienen que encontrar mis células que se jodan y draguen el Pácífico.

Requiem aeternam dona ei Domine
Et lux perpetua luceat ei.
Requiescat in pace.
Amen, ¡Coño!

video



1 comentario:

  1. Amén !! Tomo nota por si estoy por aquí.
    Más de lo mismo pa'mi. :))

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